En algunos barrios de la Ciudad hubo cacerolazos y protestas.

En la noche del jueves las cacerolas porteñas se hicieron escuchar en sus reclamos contra el gobierno nacional.

Las quejas fueron dirigidas por el control cambiario y la corrupción, según los manifestantes.

La convocatoria se realizó mediante las redes sociales y se originó por la limitación para comprar dólares, pero luego se amplió a los reclamos por la inseguridad, entre otros.

Hubo manifestaciones en esquinas de la zona centro y norte de la Ciudad. Algunos grupos poco numerosos, incluso, llegaron a la Plaza de Mayo pasadas las 22 del jueves.

Palermo fue uno de lo puntos de concentración más populosos. Muchos jóvenes se congregaron en Santa Fe y Coronel Díaz y cortaron las dos manos de la avenida.

«El que no salta es un K» y «si esto no es el pueblo, ¿el pueblo dónde está?» fueron las canciones de cabecera.

Plaza Italia, sobre la avenida Santa Fe y Thames; el barrio de Belgrano, en la intersección de las calles Cabildo y Juramento y Recoleta, entre Callao y Santa Fe, también congregaron a manifestantes de la clase media alta de la Ciudad.

En Acoyte y Rivadavia (Flores) unas 30 personas golpearon las cacerolas en reclamo de “justicia y seguridad”, según uno de los vecinos.

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