En medio de la polémica por trabas en las importaciones de remedios en nuestro país (el 10 por ciento de los importados no tienen un reemplazante nacional), la presidenta Cristina Fernández de Kirchner afirmó este jueves que «es necesario que los medicamentos puedan llegar a todos» en el marco de la inauguración de una planta de medicación oncológica en Pilar, y aprovechó para resaltar que «la Argentina es uno de los países de Latinoamérica donde la población tiene mayor acceso a los remedios».

La mandataria también anunció la implementación de una nueva reforma en el sistema de venta de los mismos, en la cual se prevé reemplazar los tradicionales troqueles de las cajas de medicamentos por estampillas con código, con el objetivo de, según la presidenta, “evitar falsificaciones”, como las que actualmente investiga la Justicia de la mano del juez Norberto Oyarbide y que involucra a empresarios, funcionarios y gremialistas.

«Vamos a ver si podemos establecer la obligación de la Anmat de la utilización de estampillas y no de troqueles para dar una vuelta más en la seguridad, que es traficar con lo más terrible que puede tener un ser humano que es la enfermedad. Qué no vengan después con que no se puede, porque es mucho más fácil que un troquel», señaló la mandataria.

El pedido de la Cristina se da luego de que volviera a escena la causa por la mafia de los medicamentos, y del pedido de detención y captura de Ibar Pérez Corradi, intermediario de cárteles mexicanos en el negocio argentino de los precursores químicos. Este último le habría adelantado gran cantidad de dinero a Sebastián Forza, uno de los tres acribillados en el triple crimen de General Rodríguez, a efectos de iniciar una especie de joint venture para exportar efedrina.

Corradi trabajaba de manera informal en el laboratorio Biopharma —firma que aportó dinero a la campaña de Cristina Kirchner y Julio Cobos— y que posee un domicilio en Pilar, cerca del domicilio de Forza, y otro en España, muy útil para a la hora de exportar sustancias ilícitas.

Forza contó oportunamente al periodista Christian Sanz cómo es el sistema de adulteración de medicamentos. La falsificación de troqueles es, tan solo, la menos mortal de todas:

-«Hay un fraude descomunal con medicamentos para hemofílicos, especialmente uno llamado Novoseven, es un factor siete (proteína de coagulación). Son medicamentos carísimos que encima son sobrefacturados por los mismos laboratorios (…) Hay que investigar a un tal Javier Gauna, gerente de laboratorios Novo Nordisk».

-«Otra de las jodas era la de truchar recetas y prescribir de más medicamentos caros, como los oncológicos, contra el SIDA y los propios factores hemofílicos, a ciertos pacientes. Es decir, si una persona necesitaba tres dosis de un remedio, se le prescribían 20. Los 17 restantes eran revendidos en el mercado. (…) En esto estaban prendidos los mismos laboratorios, ciertos funcionarios del Estado y nosotros, los intermediarios».

-«Un fraude interesante se ha dado entre el Ministerio de Salud y laboratorios Abbott en la provisión de remedios contra el SIDA. Muchos de esos remedios eran revendidos, a sabiendas de los funcionarios».

-«Laboratorios Roche solía rellenar un remedio para el cáncer de mama llamado Mabthera. Con lo que le ponían, lo dejaban totalmente inocuo».

-«En algunos robos a camiones con medicamentos están involucrados los mismos laboratorios. Por un lado, cobran el seguro correspondiente. Por otro lado, revenden los remedios a través de un mercado paralelo».

– “Algunos troqueles están bien hechos, pero muchos son re truchos. Como nadie lo controla, los tipos hacen cualquier cosa (…) El día que esto salte se arma un quilombo de aquellos porque están prendidos casi todos los sindicatos”.

La adulteración de troqueles consiste en la pata más flaca de todas las “jodas” relatadas por Forza, y se trata de inventar pacientes para luego facturar a la Administración de Programas Especiales (APE) la prescripción de medicamentos nunca otorgados.

Lo único que se precisa para poder cobrar a esa entidad es la presentación de los troqueles de los remedios supuestamente prescriptos. Por lo tanto, ese pequeño pedazo de cartón es la única garantía de que estos fueron dados a los afiliados.

Gracias a la magia de las impresoras laser color y la tecnología actual —incluso básicas fotocopias a color— se puede hacer el trabajo de la falsificación de troqueles.

La reforma anunciada por Cristina ya había sido informada por el Gobierno el año pasado, en el marco de la modificación del sistema de trazabilidad que permitirá combatir los medicamentos adulterados, aunque todavía no ha sido ejecutado en su totalidad.

El 18 de mayo de 2011, la presidenta anunció que a partir del 15 de junio de ese año, los laboratorios que operan en el país deberían implementar de forma obligatoria el sistema de trazabilidad que impone el Gobierno. El sistema elegido debía funcionar bajó el estándar internacional de GS1 (código de barras), un número de serie visible y el código oculto del producto. Sin embargo, este jueves Cristina habló de “estampillas”, que si bien son más fáciles de fabricar, también son más fáciles de adulterar.

Según especialistas, el troquel es seguro, es universal y se usa en todo el mundo. Por lo que en vez de implementar un nuevo sistema, se debería poner el foco en la detección de las adulteraciones, ya que detectarlas es más sencillo de lo que podría parecer, pues no existen dos troqueles idénticos y poseen características puntuales y casi imperceptibles.

La Justicia posee cientos de recetas adulteradas como prueba del delito por el cual se investigó a Gerónimo Venegas, Néstor Lorenzo y a casi 50 sindicalistas más, ya que los sindicatos tienen una gran responsabilidad en la falsificación de medicamentos.

“Yo lo vengo denunciando, se lo digo a la propia Cristina (Kirchner) pero no pasa nada. Acá están involucrados los sindicatos más importante del país, incluso Moyano”, admitió la ex ministra de Salud, Graciela Ocaña en un reportaje realizado por Sanz.

Luego de años de denuncias y de investigaciones, la presidenta parece horrorizarse por los que osan “traficar con lo más terrible que puede tener un ser humano, la enfermedad”.

Eliana Toro
Twitter: @toroeliana
Periódico Tribuna de Periodistas

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