Ya es un papelón lo de la Administración Cristina, que además demuestra falta de comunicación interna y desidia. Negar la realidad tiene un alto costo, y en dólares. Vamos por partes: como dijimos en Urgente24 el 02/10 a pesar de que la Argentina está atrapada por la necesidad de importación de energía y la falta de dólares, hay recesión. Sin dólares y si Kicillof tuviera éxito en reactivar el mercado interno, la importación destrozaría la economía.

(Foto: Manuel H. Lafuente)

Entonces, ante una economía en recesión la importación de energía debería ser menor y por ende es un ahorro de divisas. Pero el Gobierno no quiso admitir esta merma y pidió más gas del que se necesita con otra consecuencia: la multa por cada día que los buques están varados en puertos argentinos es millonaria y también dólares.

Ayer (07/10) informamos que a los 3 buques varados en Bahía Blanca que no pueden descargar su GNL, se sumó el Lena River, que arribó en las últimas horas en fondeadero del puerto bonaerense, siendo el 4to barco metanero que transporta gas natural licuado para regasificar que espera para ingresar al muelle de Compañía Mega, donde está amarrado el regasificador Express.

Y este miércoles (8/10) se conoció que además de los buques en había Blanca hay otros 3 varados. En el puerto de Escobar aguardan desde hace varios días el Ibérica Knutsen, el Polar Spirit y el Arctic Spirit.

Según indica el diario Clarín, en el mercado enumeran varias razones para explicar un fenómeno que, aunque ya se produjo más de una vez en los 6 años que lleva el proceso de regasificación, es inédito por la cantidad de navíos en espera.

A las recurrentes dificultades de Enarsa para hacerse en el Banco Central de los dólares que paguen los cargamentos, estimados en unos U$S 50 millones cada uno, le suman un importante error de cálculo. Para un año marcado por la caída en el consumo de gas debido al aumento de las tarifas domiciliarias y la recesión, meses atrás ya se había contratado un número récord de barcos, más de 80. Además, las centrales térmicas están reemplazando el gas, más caro, por el gasoil, del cual hay excedente porque su producción crece a la par de la de las naftas.

También el invierno poco riguroso impactó en la caída de 3,6% en la electricidad en agosto frente al mismo mes de 2013.

Según cifras de Fundelec, la temperatura promedio entre junio y setiembre fue de 15º3, superior a los 12º7 de 2013 y por encima del promedio histórico ubicado en 12º5. “El invierno fue benigno, la gente consumió menos y no hay espacio para almacenar el gas” explicó a la agencia Bloomberg Sebastián Scheimberg, analista de Montamat y Asociados, quien opinó que el país necesita “de manera urgente” construir una terminal almacenadora del fluido.

En el mercado enumeran varias razones para explicar un fenómeno que, aunque ya se produjo más de una vez en los 6 años que lleva el proceso de regasificación, es inédito por la cantidad de navíos en espera. A las recurrentes dificultades de Enarsa para hacerse en el Banco Central de los dólares que paguen los cargamentos, estimados en unos U$S 50 millones cada uno, le suman un importante error de cálculo. Para un año marcado por la caída en el consumo de gas debido al aumento de las tarifas domiciliarias y la recesión, meses atrás ya se había contratado un número récord de barcos, más de 80. Además, las centrales térmicas están reemplazando el gas, más caro, por el gasoil, del cual hay excedente porque su producción crece a la par de la de las naftas.

Cabe destacar que las modalidades de contratación establecen que las operaciones de descarga en los puertos no se inician hasta tanto no se haya abonado el embarque, cuyo costo individual se ubica alrededor de los US$50 millones.

Luego hay que sumar la multa por el retraso respecto de la fecha pactada, estimada en unos US$75 mil diarios.

En el caso del Sestao Knutsen, que espera autorización para descargar desde el 22 de setiembre, la suma por multas trepa a los US$1.125.000.

Fuente: www.urgente24.com