Mitad en broma y mitad en serio, el ex presidente Tabaré Vázquez adelantó que será nuevamente candidato a la Presidencia de Uruguay en 2014 y que piensa ganar las elecciones. Fue durante un encuentro realizado el martes 06/11 en la Casa del Partido Colorado en la que «el sindicato de los ex presidentes» opinó sobre la marcha del Mercosur e intercambió comentarios que, en tono de humor, fueron reveladores acerca de sus intenciones futuras y de sus pasadas costumbres.

En Uruguay los ex presidentes se encuentran periódicamente y dialogan, y con público presente. Funciona un «club de los ex presidentes» impensable en la Argentina, donde falta bastante tolerancia y diálogo. Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner murieron. Carlos Menem, Fernando De la Rúa y Eduardo Duhalde no tienen vínculos entre ellos.

Los 4 ex presidentes Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Luis Alberto Lacalle (1990-1995), Jorge Batlle (2000-2005) y Tabaré Vázquez (2005-2010) participaron de un ciclo de debates organizado por el Partido Colorado bajo la denominación «¿Mercosur sí o Mercosur no?».

En USA también hay un «club de ex presidentes».

Durante la toma de posesión del presidente estadounidense Dwight Eisenhower en 1953, los ex presidentes Herbert Hoover y Harry Truman decidieron crear el «Club de los Presidentes» de USA, un mecanismo informal de consulta que, aun con afinidades y diferencias, se muestra en público en algunas ocasiones y sirve para asesorar al mandatario de turno.

Hoy ese club tiene 4 miembros: Jimmy Carter, George Bush (padre), Bill Clinton y George Bush (hijo).

Los diarios El País y El Observador, de Montevideo, publicaron crónicas muy interesantes sobre el evento uruguayo del martes 06/11. Jorge Batlle -el más festejado de los ex presidentes- sacudió la modorra de los militantes y dirigentes políticos de todos los partidos que soportaban el agobiante calor: «Le digo al doctor Vázquez, que va a ser candidato, ¿dentro de 5 años vamos a estar hablando de que el Mercosur está en la misma situación? Porque ni Julio (Sanguinetti) ni yo vamos a ser candidatos, él por su avanzada edad y yo por mi juventud. Con (Alberto) Lacalle no se sabe, nunca se sabe. Pero el doctor Vázquez va a ser candidato».

Lacalle no se dio por aludido pero señalò reiteradamente hacia el lugar en donde estaba Vázquez. El único que se mantuvo lejos de las chanzas de sus colegas fue Sanguinetti, 2 veces Presidente.

Más tarde, en la vieja casa del Partido Colorado, de la calle Martínez Trueba, en Montevideo, Luis Alberto Lacalle, el líder herrerista, miró desde el estrado a la mesa en la que, entre otros, estaban sentados el frenteamplista Vázquez y los colorados Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle y comentó: «Acá está reunido el sindicato de los ex presidentes y vamos a hacer todo lo posible para que el doctor (Tabaré) Vázquez permanezca en él y no se vaya».

Risas y aplausos. Vázquez se sonrió, inclinó su cuerpo por encima del senador Pedro Bordaberry, quien se encontraba sentado a su lado y, mirando a Lacalle, le dijo en una media voz casi inaudible para el resto: «Prometo volver».

No fue la única referencia a la posible candidatura de Vázquez a la Presidencia de la República, y a su afán de mantener al Frente Amplio en el gobierno durante otro mandato de 5 años.

Acerca de sus opiniones sobre el tratado de integración regional, Vázquez dijo: «Mercosur sí, sustancialmente mejor dentro de lo razonablemente posible».

«Se vive en peligro en estos tiempos de crisis y tenemos que pensar el Mercosur estratégicamente. Hay que empezar a hacer, porque la gente está cansada de oír hablar a los políticos», señaló.

Vázquez sostuvo que los gobiernos posdictadura exhibieron «mucha paciencia y sensatez» en la relación con sus socios y consideró «correcto» reclamar que los demás países cumplan con los acuerdos comprometidos.

Pero, luego, advirtió: «Si alguien tiene un plan B fuera de la región que lo diga y que diga cómo se lleva a cabo».

«Si nos vamos del Mercosur ¿adónde nos vamos?», preguntó.

«Mercosur sí, pero sustancialmente mejor dentro de lo razonablemente posible. Los periodistas ya tienen el titular de mis palabras», bromeó.

Batlle se puso en el otro extremo de las opiniones sobre el futuro de la integración regional. «La historia nos dice que tenemos que salir del Mercosur», sostuvo.

«Todas las declaraciones que hemos firmado no se han cumplido. Y no podemos tener esperanzas de que todas estas cosas vayan a ser cumplidas. Además, Uruguay no vive por lo que le exporta al Mercosur sino de lo que le exporta al mundo», agregó.

Lacalle sostuvo que el acuerdo comercial «se desvirtuó».

«Hoy, la gente ve que las relaciones internacionales están afectando directamente en su vida. A la gente no le gusta la relación que tenemos con Argentina», afirmó.

En definitiva, para Lacalle, lo ideal sería «menos y mejor Mercosur».

Sanguinetti tomó el camino del medio y opinó que si bien el Mercosur tiene muchas cosas que no funcionan «no es posible mudarse de barrio y hay que conciliar los intereses».

«El Mercosur es un instrumento claudicante pero no hay que olvidarse que además de las cosas que se exportan también están los servicios. Y queremos que los argentinos y brasileros sigan llegando a nuestras playas», afirmó.

Lacalle y Batlle coincidieron en que el Mercosur no debe ser «político» sino «una alianza comercial», al contrario de Vázquez, que recomendó profundizar la «institucionalidad» política del bloque.

También Lacalle habló del necesario «pragmatismo» para «defender el interés nacional», y pidió revisar la política exterior.

«México es el contrapeso que hay que encontrar para Brasil», sostuvo, coincidiendo en que China, India, México y Estados Unidos son ejemplos de los países a mirar.

También habló de Colombia, Chile y Perú en la región porque dijo que el Mercosur «se desnaturalizó en lo comercial», y sostuvo que hubo «vaciamiento jurídico» del bloque.

Lacalle cuestionó que se permitiera el ingreso de Venezuela al Mercosur sin que se negociara ningún producto para intercambio porque se hizo «por identidades políticas que no son compatibles con el interés de la gente».

Al contrario de Vázquez, Lacalle pregonó «menos y mejor Mercosur. Vamos a mejorar lo esencial», subrayó.

Batlle coincidió con Lacalle en que el Mercosur «es una organización comercial, no política», y reclamó que se pida al bloque para comerciar fuera de la región, como cuando Brasil autorizó a hacer un Tratado de Libre Comercio con México.

Batlle pidió «pragmatismo», y recordó que Brasil «no va a cambiar porque tiene un destino de gran potencia». Por eso, reclamó que se negocien acuerdos con Estados Unidos, con Corea del Sur, y que se pida una excepción a Brasil, «que va a entender» la posición del Uruguay porque «mira 200 o 300 años para adelante».

Para Uruguay «la inserción no es en la zona sino que el comercio debe ser con el mundo». »

Después de 20 años no se puede esperar que lo que firmamos (en la región) se vaya a cumplir», admitió.

«¿Dónde tendrán los uruguayos más oportunidades? ¿Adentro o afuera del Mercosur? La historia me cuenta que hasta el día de hoy fue afuera del Mercosur. Hasta mañana», resumió Batlle.

Sorpresivamente, una mujer del público interrumpió a Vázquez. «Que regrese Paraguay, que regrese Paraguay…», gritó en la sala, y levantó algunos aplausos. «Y que salga Venezuela», añadió, y la gente gritó. Luego le comenzaron a chistar.

Vázquez paró de hablar, miró al moderador, el senador Pedro Bordaberry, y le respondió con astucia a la señora: «Que regrese Paraguay, que ingrese Venezuela, que ingrese México, que ingrese el Pacto Andino para hacer mejor la calidad de vida de todos los latinoamericanos».

Fuente: Urgente24

Deja una respuesta