Luego de dos semanas de una vista inusual en el Centro porteño, le quitarán el capuchón que lo cubre para una intervención artística.

Ya van casi dos semanas de sorpresa. De levantar la vista en el Centro y ver ese Obelisco sin punta, casi desconocido. Pero la situación volverá a la normalidad este fin de semana, cuando el tradicional ícono de la Ciudad recuperará su punta, hoy oculta por la intervención del artista Leandro Erlich.

La obra que por su repercusión local y mundial es muy conocida, y el domingo habrá un operativo especial para desarmar el «capuchón» que recubre al Obelisco.

Esa construcción de Erlich que oculta la punta, imita al material del monumento y genera la ilusión de que el Obelisco continúa y termina, de repente, sin punta.

Como ya se sabe, el ápice está oculto bajo una especie de capuchón de metal que imita al material del Obelisco. El trabajo requirió de un complejo proceso de realización: un año de producción, ingenieros, calculistas, el artista y sus asistentes trabajando en conjunto. Y grúas y permisos para poder habilitar ese capuchón, que pesa 3 toneladas.

La otra parte de la obra quedó en la vereda del MALBA, donde se puede ver una reproducción de la punta del Obelisco con cuatro pantallas de video con cuatro perspectivas de la Ciudad, con vistas de sus ventanas en pantallas de alta definición.

Ahora habrá que acostumbrarse nuevamente al Obelisco en su forma original.

Fuente: Clarín