Se corre el telón sobre el dólar y los precios

EN FOCO.El Banco Central dice que tiene “poder de fuego” para intervenir sobre el mercado cambiario.

Alfonso Prat-Gay dijo que, cuando hablaban entre ellos, calculaban que eran necesarios US$ 10.000 millones para levantar el cepo cambiario y volver a un mercado único cambios.
Agregó que en las próximas semanas esperan juntar entre US$ 15.000 y     US$ 25.000 millones para llevar adelante la política de “flotación sucia” del dólar a la que vuelve desde hoy el país.
Sin embargo, el flamante ministro de Hacienda y Finanzas no fue muy preciso a la hora de decir cómo llegarían a juntar esas sumas.
Si lo fue, en cambio, cuando habló de plata contante y sonante de las cerealeras, que se comprometieron a liquidar US$ 400 millones por día en las próximas tres semanas, hasta llegar a un monto de US$ 2.000 millones.
Pero no sólo con esos US$ 2.000 millones contarían Prat-Gay y el Banco Central para salir a la cancha y jugar el partido del dólar.
El Banco Central avanzó para convertir en Londres en dólares los yuanes del Banco Central de China.
Por esa vía, el Central ya contaría con otros US$ 3.000 millones y podría llegar a obtener hasta una cifra cercana a los   US$ 10.000 millones.
Además, después de haber encaminado el ríspido tema del dólar futuro, habrían logrado que más bancos se sumen para un préstamo garantizado contra bonos del Central por más de US$ 10.000 millones.
De esas operaciones es que surgiría lo que en el Gobierno denominan “poder de fuego” para enfrentar los movimientos del dólar y estabilizar el precio de la divisas.
¿Y cuánto va a costar el dólar desde hoy? Fue la insistente pregunta que ayer se hacían operadores, empresarios y funcionarios y la población en general partiendo de la certeza de que los $ 9,84 del dólar oficial de ayer ya pasaron a la historia.
Prat-Gay dio una pista, por lo menos de lo que se supone que creen, al hablar del precio del denominado dólar “contado con liquidación” que ayer arrancó la rueda en $ 14,20 y en algún momento bajó hasta $ 13,90. ¿Será ese el precio de hoy?
En la Casa Rosada, un alto funcionario dio la pista de que aspiran a que “esté por debajo de $ 15”.
Y el telón se correrá hoy con la música de trasfondo de que el “contado con liqui” y el dólar bolsa, algo por encima de $ 14 podría ser una cifra guía para el arranque.
En realidad, y aunque no lo confiesen públicamente, varios funcionarios son lo que preferirían una disparada de la divisa (¿16 pesos?) para que luego del Banco Central demuestre que tiene fichas suficientes para ganar la pulseada y llevarlo por debajo de $ 15.
Pero, a ciencia cierta, salvo el Presidente, algunos ministros, el titular del Central y el jefe de la mesa, nadie sabe cuál es el valor del arranque de la divisa que determinaría el primer salto devaluatorio importante después del de enero de 2014.
El telón de estas obra se corre a las diez de hoy, pero el Banco Central hace más de 48 horas que empezó a definir el escenario que viene.
La primera movida en esa línea fue el martes, cuando aceptó subir a 38% anual la tasa de las letras que le ofrece al mercado para el plazo de 35 días.
La señal para bancos, empresas y particulares fue que estaba dispuesto a aceptar una suba de 9 puntos en la tasa de interés que venía pagando para aumentar el atractivo de las colocaciones en pesos.
Los bancos respondieron rápidamente, las tasas para depósitos a plazo fijo treparon del 28 al 31% anual para colocaciones a 30 días y las pymes debieron pagar 41% para descontar cheques.
Fue sólo el principio. Desde hoy, las entidades financieras volverán a un sistema libre de tasas de interés como forma de tentar a los depositantes a quedarse en pesos e, incluso, en atraerlos tanto para que se desprendan de parte de los dólares ahorrados para pasarse a pesos.
El atractivo de las tasas de interés se hace fuerte cuando existe la creencia de que se le ganará a la devaluación.
En el Gobierno insisten en que tienen “poder de fuego” y que la enorme masa de pesos que aún anda dando vuelta por la economía, terminará resultando insuficiente para inquietar al mercado de “flotación sucia” en el que, aseguran, el Central tiene capacidad desde hoy de fijar un precio estable para el dólar.
Poder garantizar un dólar estable después de la fuerte suba que tendrá el dólar oficial para pasar a ser “único” es uno de los grandes desafíos que tiene el nuevo gobierno y donde reside uno de los mayores temores de la política económica.
Ese desafío está concentrado en qué dimensión tendrá el traslado a precios de la devaluación.
Buena parte de los productos esenciales de la canasta familiar (harina, aceite, carne, etc.) se regían por el dólar oficial y desde hoy por el único.
Además, en el intento de mejorar la competitividad y, se presume, en el de devaluar menos al peso, el Gobierno eliminó las retenciones a las exportaciones de maíz, trigo, carne y a todas las exportaciones regionales y rebajó 5% las de la soja.
Menos retenciones y dólar más alto implican un traslado de ventajas importantes para los sectores exportadores pero, simultáneamente, riesgos grandes para el bolsillo de la gente.
Según las mediciones privadas, y obviamente antes de la devaluación, la inflación de las primeras tres semanas de diciembre fue de 3,1% con un pico de 4,1% en el rubro alimentos.
¿Qué nivel de inflación se debería esperar con el nuevo dólar?
¿Será de 8% desde hoy hasta mediados de febrero? Dentro del Gobierno apuestan a mucho menos pero se niegan a arriesgar algún número.
El traslado a precios de la devaluación será otra batalla de las próximas semanas y, probablemente, una de las más difíciles a pesar del intento oficial de arrancar 2016 gestando en forma acelerada un acuerdo de precios y salarios.
Para sentar las bases, en el Central creen haber desactivado la “bomba” de emisión que incubó Alejandro Vanoli con las operaciones de dólar futuro.
Creen que con la decisión “voluntaria” del ROFEX de aceptar recortes de $ 1,25 y $ 1,75 en las operaciones de futuro y, además, con el cobro anticipado del 35% de Ganancias en las operaciones que hicieron las empresas, se “salvan” de emitir $ 15.000 millones.
Por otra parte, al obligar a los bancos a venderle su posición en dólares al Central a $ 9,70 y con el cobro anticipado de Ganancias a las empresas, también la emisión de pesos queda muy acotada.
Una vez cerrado el tema del dólar futuro y diciendo que hay “poder de fuego” cambiario, el gobierno de Mauricio Macri sale al ruedo apostando a que sacar el cepo de un plumazo sea un camino rápido hacia una situación de “normalidad”.
Se corrió el telón y hoy empieza otra función.

Fuente: Clarin