La inflación no cede y, en este comienzo de año, el ritmo acelerado se reflejó en el costo de los bienes básicos. Según una medición privada, una familia tipo necesitó en enero ingresos por 2118,2 pesos para no ser considerada pobre.

Ese umbral, fijado en base a la canasta básica total compuesta por alimentos y servicios, trepó un 2 por ciento respecto de diciembre, según estimó la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL). En enero de 2010, ese paquete de alimentos y servicios básicos se había ubicado en los 1721,8 pesos.

La fundación elabora su canasta con un relevamiento propio, y recientemente fue objeto de la intimación de la secretaría de Guillermo Moreno para informar sobre los detalles de esa medición.

Por otra parte, FIEL informó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) con la que se mide el nivel de indigencia alcanzó en enero un valor de $ 1141,5 para un matrimonio con dos hijos, lo que significa un aumento de 1,7 por ciento frente al mes anterior. Esa misma canasta requería en enero de 2010 un desembolso de 858,4 pesos.

Las dos canastas de FIEL contrastan con las oficiales medidas por el Indec, de 578,58 pesos y 1252,54 pesos, según los datos oficiales de diciembre. El viernes próximo serán publicados los nuevos valores.

El costo de la CBA de FIEL trepó en enero 33 por ciento con respecto a igual mes del año pasado. Ese porcentaje muestra cómo la inflación golpea sobre todo los bolsillos de los sectores de menos recursos que destinan la mayor parte de sus ingresos a cubrir el gasto de alimentos. La CBT de la fundación, en cambio, se encareció un 23% interanual.

Las proyecciones de FIEL están en sintonía con las previsiones de otras consultoras privadas, como la Asociación de Dirigentes de Empresa, que calculó que la CBA y la CBT aumentaron en enero 36% en relación a los registros de enero de 2010.
Fuente: lanacion.com

Por Marta

Deja una respuesta