La láctea habría recibido una propuesta de Coca Cola, pero la rechazó: quiere mantener el 51%. Cambios en logística.

Días atrás, las alimenticias Arcor y Danone anunciaron su desembarco en Mastellone, fabricante de los productos La Serenísima. La pregunta obvia era qué iba a suceder con SanCor, su principal competidora. Voceros de la cooperativa dijeron ayer que no descartan tener nuevos socios en el negocio de los productos frescos (yogures y postres), pero solo “si llegara a aparecer una oferta razonable que no implique perder la mayoría y que sea para crecer”.

Clarín pudo saber de varias fuentes que la fabricante de bebidas Coca Cola había realizado una oferta concreta por esa parte del negocio de SanCor, que se concentra en las fábricas de Córdoba Capital y Arenaza, en el oeste bonaerense, y es la que ofrece mayores márgenes de rentabilidad. Hubo además otra compañía que acercó su propuesta hasta Sunchales. Pero la cooperativa la rechazó porque quieren conservar al menos 51% del negocio.

De todos modos las especulaciones en el mercado son muchas, pues la actividad láctea atraviesa una dura crisis y la cooperativa, como casi todas las industrias del sector, presentó números en rojo en sus últimos balances. “Este ejercicio comenzó muy mal, pero ahora notamos una recuperación y tenemos muy buenas exportaciones (cerca del 50% de la producción de la empresa)”, señaló un vocero de SanCor que restó relevancia a los rumores. Según esta versión, la principal láctea argentina solo escuchará ofertas para crecer y no desguazará sus actividades para hacer frente a sus pasivos.

“Se inició un proceso de reconversión estructural tratando de ganar competitividad”, agregaron desde la compañía. En este contexto se inscribe otra novedad: SanCor está estudiando un contrato con un grupo inversor que le ofreció montar un “gran centro de logística” en el Mercado Central, y que luego tendrá un contrato de largo plazo para prestar ese servicio en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Según la empresa, el centro propio de Pacheco –que seguirá funcionando– ya no daba abasto y por eso estaban perdiendo participación en el mercado local.

En junio, necesitada de dinero, SanCor había vendido parte del negocio de leches infantiles a su socia Mead Johnson: logró US$ 20 millones para capear el temporal. Pero a los pocos meses volvió a tener problemas financieros. De todos modos, oficialmente se informa que “los resultados operativos” vienen mejorando y no habrá necesidad de vender nada más. “Nos puede ir mucho mejor, y estamos en línea con un gobierno más abierto, que ya implementó políticas para que las empresas capturen rentabilidad a través de un tipo de cambio más apropiado”, dijo el vocero.

Fuente: iEco