Los hinchas del «Ciclón» cumplirán el sueño de volver a Boedo tras recuperar los terrenos de Av. La Plata. La obra costaría entre 70 y 75 millones de dólares. Mirá el video del estadio proyectado

Luego de una espera de 36 años, San Lorenzo tuvo ayer la noticia más esperada cuando Carrefour aceptó la oferta de 150 millones de dólares por los terrenos de Avenida La Plata donde se emplazaba el Viejo Gasómetro, expropiado en 1979, y adonde regresará una vez que construya el nuevo estadio que se llamará Papa Francisco, cuya inauguración está proyectada para 2019 o 2020 a más tardar.

Los pasos a seguir comprenden en principio la presentación de los planos de ambas obras, el nuevo estadio y la nueva tienda de compras, al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en un plazo de 80 días. Una vez que los proyectos tengan la aprobación, el supermercado tendrá un tiempo máximo de 18 meses para la reconstrucción y, una vez reabierto este, San Lorenzo podrá empezar a edificar el estadio Papa Francisco, nombre que fue aprobado en septiembre de 2014 por la Comisión Directiva del club.

La vuelta a Boedo, sin embargo, comenzó formalmente ayer cuando el presidente de la institución, Matías Lammens, y el titular de Carrefour Argentina, Daniel Fernández, firmaron en el Nuevo Gasómetro los documentos de la aceptación de la empresa de la venta de los terrenos de Avenida La Plata que alcanzan los 27.524 metros cuadrados.

Allí San Lorenzo llevará a cabo la nueva obra (será su tercer estadio tras el Viejo Gasómetro y el actual, el Pedro Bidegain) cuyo costo oscilará entre los 70 y los 75 millones de dólares y que se estima sería inaugurado en 2019. A diferencia de las 45 mil personas que hoy puede albergar el Nuevo Gasómetro, el estadio Papa Francisco tendría capacidad para 38 mil asistentes sentados.

Una vez que San Lorenzo concrete el regreso a Boedo con la inauguración de su nueva cancha, el escenario que hoy utiliza en el Bajo Flores tendrá diferentes usos. En principio sería tenido en cuenta para ser sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud que se celebrarán en la Ciudad de Buenos Aires en 2018 y también podría ser escenario de eventos culturales que podrían transformarse en una de las fuentes de financiación para pagar los costos del regreso al lugar donde vive el corazón del «Ciclón».

Fuente: Infobae