«La capacidad disuasiva de Brasil es fundamental para la paz», dijo la presidente en la ceremonia de presentación de los oficiales generales de las Fuerzas Armadas

Crédito foto: Planalto

En la ceremonia que tuvo lugar en el Palacio del Planalto, sede del Ejecutivo, la presidente del Brasil destacó el papel que ocupa el país en el mundo y el rol que en ello tienen sus Fuerzas Armadas, además de expresar su «certeza de que (los oficiales generales) honrarán sus nuevas funciones y, al hacerlo, contribuirán a hacer de nuestras FFAA cada vez más un motivo de orgullo para los brasileños y las brasileñas».

«Esta promoción tiene lugar en un momento en que nuevas tareas se presentan a nuestras Fuerzas Armadas, dijo Dilma Rousseff en un tramo de su discurso. Somos la sexta economía del mundo y queremos ser un país desarrollado, con un elevado índice de desarrollo humano. Nuestras Fuerzas Armadas también tienen que estar a la altura del país en meritocracia, profesionalismo y capacidad técnica y, además de eso, en capacidad disuasoria».

La misión de paz en Haití fue mencionada como «ejemplo emblemático de las nuevas responsabilidades brasileñas en el escenario internacional».

En el plano interno, Rousseff subrayó los resultados de la operación Ágata, como parte del Plan Estratégico de Fronteras, que demostró la capacidad de las fuerzas armadas «para reprimir ilícitos, ampliar la protección de las fronteras y, en simultáneo, prestar servicios médicos y sociales a la población de esas regiones».

La participación de las FFAA en tareas de seguridad interna, otra particularidad de la política brasileña, volvió a ser resaltada por la Presidente: «La cooperación con las fuerzas civiles de seguridad en el ámbito federal, estatal y municipal para recuperar el control sobre áreas conflictivas, garantizar la seguridad de grandes eventos internacionales, como los que Brasil acogerá, y, al mismo tiempo, la necesidad de una presencia de las fuerzas armadas brasileñas en sentido disuasorio, imponen nuevos espacios de actuación, grandes desafíos en todo los niveles».

«La protección del patrimonio de nuestro país, del cual las líneas de comunicación, las hidroeléctricas y el pré-sal [reservas petroleras off shore] son un ejemplo, es una tarea estratégica para el presente y el futuro de Brasil, que nos cabe a todos nosotros y, en especial, a las Fuerzas Armadas», dijo Rousseff.

«Somos y seguiremos siendo un país pacífico -afirmó también la mandataria-, que respeta la soberanía de las otras naciones, que vive en paz con ellas y que aprecia las buenas y fructíferas relaciones con nuestros vecinos desde hace más de 140 años. Pero sabemos que la capacidad disuasiva de Brasil es fundamental para la continuidad de ese escenario de paz y de respeto mutuo».

«Una capacidad adecuada de disuasión, agregó Rousseff, requiere de Fuerzas Armadas bien equipadas y entrenadas, y exige también una industria nacional de defensa fuerte. Es eso lo que nos cabe, cada vez más, construir en los próximos años. Por eso estamos trabajando para que la recomposición de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas esté asociada a la búsqueda de autonomía tecnológica y acompañada del fortalecimiento de la industria de defensa nacional, pues es así como nuestras Fuerzas Armadas continuarán ejerciendo, con excelencia, sus tareas constitucionales».

Fuente: Infobae

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