Los titulares de las cámaras de Diputados y Senadores salieron a respaldar al ex presidente brasileño de las imputaciones hechas por Marcos Valerio, condenado por hechos de corrupción. Es una gran mentira, sostuvo José Sarney.

Nuevas voces sumaron su apoyo al ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ante los intentos de incriminarlo en supuestos hechos de corrupción en el marco de la investigación por el llamado «mensalao», sobre pagos de sobornos a legisladores.

El máximo representante del Senado, José Sarney, del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), calificó de gran mentira las declaraciones del empresario Marcos Valerio, condenado a 40 años de prisión por corrupción, respecto de que Lula supuestamente autorizó la compra de votos para beneficiar proyectos gubernamentales entre 2003 y 2005.

«Esa persona que dijo eso no tiene autoridad para hablar mal del presidente Lula, que es un patrimonio de la historia de este país», destacó Sarney, citado por Prensa Latina.

El líder de la Cámara de Diputados, Marco Maia, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), señaló por su parte que las imputaciones «no merecen crédito», por lo que no hay necesidad de investigar al ex presidente.

La mandataria brasileña, Dilma Rousseff, ya había salido ayer desde París -donde cumple una visita de Estado- a rechazar las acusaciones contra su antecesor, lo mismo que el presidente del PT, Rui Falcao.

Según publicó la prensa brasileña, Valerio, condenado a 40 años de prisión por su responsabilidad en el mensalao, habría declarado el 24 de septiembre ante el Ministerio Público que Lula avaló todas las negociaciones que llevaron a tejer una vasta red de corrupción con la que el PT financió campañas y sobornó a dirigentes de cuatro partidos con representación parlamentaria a cambio de su apoyo al Gobierno en el Congreso.

Fuente: Télam