El ferrocarril que une Moreno con Once funciona con demoras de más de 15 minutos. La UGOFE que administra al ramal culpó a los trabajadores de limpieza por un paro pero los delegados aseguran que están trabajando y que los inconvenientes se deben a falta de formaciones y obras.

Desde esta mañana el Sarmiento otra vez funciona con importantes demoras con las consabidas complicaciones para los pasajeros. La UGOFE que maneja ese ramal y el Mitre después de la salida de los Cirigliano aseguró que los retrasos se deben a un paro del personal de limpieza.

Sin embargo, los trabajadores negaron la acusación y señalaron que en rigor las demoras se deben a la falta de formaciones, algo que viene afectando desde hace tiempo a la línea que une Once con Moreno.

“No hay ningún paro de limpieza, que dejen de decir cosas que no son. Ellos tienen que arreglar los trenes y terminar las obras. Están desviando el tema para no hacerse cargo”, le dijo a La Política Online el líder de los delegados Rubén “Pollo” Sobrero.

Esta semana, el ramal también tuvo otros inconvenientes. El lunes descarriló un tren a la altura de Villa Luro, lo que provocó más demoras, y ayer otra formación quedó varada cerca de la estación Caballito.

LPO reveló semanas atrás que el ramal necesita al menos 22 formaciones y 2 de reserva para correr con normalidad. Pero con la llegada de la UGOGFE los servicios fueron mermando aún más al punto que hoy sólo corren 15 formaciones, según contaron fuentes del sector a LPO. Sin esos diez trenes, el servicio tiene demoras de entre 12 y 15 minutos.

Además, el soterramiento, la fundamental y principal obra para normalizar el servicio, en el tramo que va desde Haedo hasta Caballito, bajó notablemente su ritmo de ejecución -algunos hablan hasta de una suspensión de las tareas- en las últimas semanas.

“Tenemos un montón de máquinas paradas por falta de repuesto. De ocho locomotoras para los tramos Merlo- Lobos y Moreno- Mercedes, solo funcionan dos. El resto está en Liniers y los repuestos no aparecen”, dijo Sobrero.

Además, ratificó que las obras anunciadas semanas atrás por el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, “van muy lentas”. “Están haciendo 200 metros por día. A este paso van a terminar en dos años”, resaltó.

Además, adelantó que en las próximas horas le enviará una carta a Randazzo con críticas y pedidos sobre el estado de la línea.

La Política Online

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