¿Cómo pensó Mauricio Macri responder políticamente al fallo de la Corte Suprema que enterró el tarifazo del gas de uso residencial? Trascendieron distintas versiones sobre qué se le ocurrió en 1er lugar al Presidente a la hora de abordar la escena pública tras el reves judicial que significó una derrota política.

Por Urgente24

Denunciar a una «justicia populista» o «no confrontar con el máximo tribunal». Distintas versiones sobre un mediodía amargo para el Presidente.

¿Cómo pensó Mauricio Macri responder políticamente al fallo de la Corte Suprema que enterró el tarifazo del gas de uso residencial?

La versiones coinciden en que el Presidente de la Nación estalló en ira cuando se enteró, prácticamente por los medios, que el máximo tribunal había volteado -parcialmente- el aumento de precios que días antes -a través de Juan José Aranguren- había defendido ante la oposición en el Congreso.

¿Pero qué pensaba decir Macri, en su primera reacción pública tras el fallo que significó, más allá de las atenuaciones de la Casa Rosada, un derrota política?

Carlos Pagni cuenta este viernes en su columna del diario La Nación que el Presidente pensó en un primer momento en salir a denunciar a una «justicia populista», o lo que sería su propia versión del «Partido Judicial» que vociferaba, primero Néstor Kirchner, y continuó -hasta hace pocas horas, incluso- su viuda y sucesora, Cristina Fernández.

La versión se vuelve verosímil si se toma en cuenta que en sus últimas intervenciones el Presidente apuntó a los «otros poderes que ponen palos en la rueda», en alusión al Poder Judicial que en distintas instancias anuló el tarifazo, decisiones que -en parte- fueron ratificada el jueves por la Corte.

Sin embargo, según el relato de Pagni, en el mediodía del jueves, en una reunión de urgencia en el despacho del jefe de Gabinete, Marcos Peña, los ministros presentes «debieron ponerse firmes para evitar» que Macri saliera con los tapones de punta contra la el máximo tribunal. Esto podría haber desencadenado una crisis institucional y hubiera metido al Presidente aún más dentro de la «grieta» que el se habría propuesto cerrar.

Macri no habló todavía sobre el fallo de la Corte. En su lugar -«hablamos en su nombre», dijeron- aparecieron Peña, Aranguren y el ministro de Justicia Germán Garavano. Peña adoptó un discurso conciliador en el que destacó que las «instituciones funcionan» y que el Ejecutivo no está ni para «discutir ni opinar» los fallos del Supremo, sino -por el contrario- para acatarlos. Y que esto era un síntoma de la Argentina que se propone cambiemos.

Esta posición, la pública, sustenta la otra versión sobre qué fue lo que pensó el Presidente como respuesta al revés judicial.

Contraria a la información de Pagni, Federico Mayol asegura en Infobae.com que el Presidente no apuntó contra la «justicia populista», sino contra «aquellos asesores de su entorno más próximo que le habían asegurado que la resolución del máximo tribunal iba a ser poco menos que la panacea».

De acuerdo a esta versión, Macri optó por no pelearse con la Corte. «Tras el enojo inicial, Macri pidió sin embargo no confrontar con el máximo tribunal. Si el fallo es digerible para el Gobierno -es cierto que podría haber sido más favorable pero no es menos cierto que podría haber sido más duro- es porque en el ánimo del tribunal nunca estuvo la premisa de inquietar al Ejecutivo», señala el periodista que también trabaja en la 1ra mañana de Radio Nacional.

Versiones muy distintas sobre un mediodía muy amargo para el Presidente de la Nación.

www.urgente24.com