El gobierno aumentó el mínimo no imponible por debajo de la inflación y de las subas salariales, por lo que cada vez hay más trabajadores que pagan impuesto a las ganancias. Y quienes ya lo hacían pierden cada vez más. Hay casos en donde la porción del sueldo destinada al tributo se duplicó o triplicó desde el 2011.

Con los últimos aumentos salariales homologados por el ministerio de Trabajo, los trabajadores solteros del gremio bancario y metalúrgico que no tengan hijos perderán dos sueldos al año en manos del impuesto a las ganancias. Para los casados, el estado se llevará el 10% de su ingreso anual mediante este tributo, más que duplicando el 4,6% que pagaban hace tan sólo dos años.

Este es el resultado de la decisión del gobierno de subir el mínimo no imponible para el pago de ganancias en un porcentaje menor al de la inflación y de los aumentos cerrados en paritarias. El último fue en marzo, después de un 2012 en donde no se actualizó. A pesar de que Cristina anunció que sería del 20%, en su reglamentación la Afip aclaró que no devolvería lo que se cobró en enero y febrero, por lo que el aumento final fue del 16,7%.

El impacto del impuesto a las ganancias es fundamental para calcular cuál es el monto que finalmente queda «en mano» después de los aumentos.

El economista del Plan Fénix Ariel Setton, publicó un trabajo con el periodista Jorge Duarte en donde calcula la situación de los distintos gremios a partir de las paritarias que hayan cerrado, tomando como base el salario promedio de la rama.

“Encontramos que por primera vez una persona casa con dos hijos que cobra el sueldo promedio estatal tiene que pagar impuesto a las ganancias”, comentó a LPO Setton.

Tanto estatales como docentes son quienes están más a salvo de ganancias porque se encuentran en el fondo de la escala salarial, por lo que no pagan o pagan un porcentaje bajo de su sueldo.

En mayo el gobierno homologó en un mismo día los aumentos de seis gremios en una cifra que rondó el 24%. En muchos casos, el aumento efectivo estuvo por lo general un punto porcentual por debajo o arriba de esa cifra, salvo en el caso de los bancarios, que fue hasta el 29%, y de los docentes, cuyo aumento efectivo les dejará solamente un 19% más, en vez del 23% que consiguieron de aumento nominal.

El impacto difiere según la situación del contribuyente, porque para los casados con hijos el descuento por ganancias es menor y no se siente tanto en la suma que se recibe en mano. Pero si se observa la evolución que tuvo el peso del tributo sobre los salarios las conclusiones son contundentes.

Un empleado ferroviario casado y con dos hijos vio triplicar el peso de ganancias en su salario en tan sólo dos años, pasando de 2,1% de su sueldo total anual de 2011 al 6,8% en 2013.

Aumento efectivo

El documento de Setton y Duarte explica que por ejemplo en caso de la UOM, que cerró en 24%, el incremento neto fue del 22,6%, pero por impuesto a las ganancias los solteros tendrán un aumento de sólo 19% y los casados del 20%.

En el caso de la Uocra, el impuesto se llevará el 0,8% del aumento nominal en los salarios para quienes tengan familia, pero esa cifra subirá al 2,3% si el trabajador es soltero.

“Cuatro de los ocho gremios tendrán un aumento en mano menor que durante 2012”, sostiene el informe. Los que pagarán un mayor parte de la suba en el impuesto son Comercio, Uocra, estatales nacionales y bancarios. Aunque las proporciones varían mucho dependiendo del gremio y de la situación familiar de la persona en cuestión.

“Los trabajadores bancarios casados con 2 hijos verán como el 28,8% acordado en paritarias se reduce al 24,6%, mientras que los solteros verán como el 28,8% se reduce al 23,8%. Por lo tanto, un 14,3% y un 17,4% del incremento salarial -de acuerdo a la condición- será destinado al pago de impuesto a las ganancias”, reza el trabajo.

Un soltero sin hijos afiliado a la UOM destinará el 15% de su aumento a la Afip, una cifra similar a la que pagaba en el 2012. Un casado con dos hijos el año pasado abonó el 17% de su incremento salarial en el tributo, pero este año la presión se relajará a un 11,5%.

En el caso de los empleados de comercio, el año pasado no sufrieron descuentos en sus aumentos si estaban casados con dos hijos, y tampoco lo harán este año. Sí lo hicieron los solteros sin hijos que pagaron el 1,4% de la suba en el 2012 y este año perderán el 1,9%.

Es que como el mínimo no imponible no se actualizó el año pasado, por lo general la parte del aumento que se llevó el tributo fue menor. Este año el porcentaje cayó, pero en el acumulado la presión sigue aumentando y es llamativa cuánto creció la incidencia respecto a tan sólo dos años atrás.

Hoy el titular de la Afip Ricardo Echegaray anunció que la recaudación aumentó en mayo un 27,4% respecto a un año atrás. El impuesto a las ganancias se incrementó un 41,8%. La «cuarta categoría» jugó a favor de ese resultado.

Fuente: La Política Online