Los abogados de TBA presentaron ante la Justicia la prueba fílmica del ascenso y descenso de pasajeros del tren que se accidentó en Once, en donde se observa que en Flores y Caballito bajaron 390 personas y subieron cerca de 26 pasajeros. En esas estaciones, la formación había frenado sin problemas. Además, un nuevo informe comprombó que los compresores funcionaban correctamente.

Mientras el juez Claudio Bonadío comienza a tomar declaraciones indagatorias a funcionarios del Gobierno y directivos de TBA, el abogado de la firma concesionaria, Luís Antonio D’antiochia, presentó ante la Justicia la prueba fílmica del ascenso y descenso de pasajeros del tren que se accidentó en Once, en donde se observa que en las estaciones Flores y Caballito -las anteriores a la terminal de Once- bajaron aproximadamente 390 personas y subieron cerca de 26 pasajeros.

«Si bien es de conocimiento público que en horario pico de un día laborable y luego de un fin de semana largo, la línea Sarmiento transporta una muy importante cantidad de pasajeros, resulto obbvio que al llegar a Once sobre el tren había una gran cantidad de pasajeros menos que en las estaciones precentes», explica el letrado en su presentación.

Y agrega: «Como se podrá observa en la presentación acompañada (…) descienden en promedio 200 pasajeros en cada una de ellas (180 en Flores y 210 en Caballito) mientras que en contraposición podemos apreciar en las mismas estaciones ascienden aproximadamente en Flores 19 y en Caballito 7 pasajeros».

Con estos datos lo que intenta probar la empresa es que la exigencia de frenado no fue mayor en Once que en esas estaciones, donde el tren no tuvo ningun problema en detener su marcha. Así, se demostraría que la formación no venía sobrecargada ni excedida en pasajeros.

También se conoció el informe complementario de los peritos ingenieros en el que se verificó el estado de los frenos, específicamente de la efectividad de los compresores del tren accidentado. Participaron de estas comprobaciones los peritos de oficio y también de las partes.

«La prueba realizada procedió a la comparación entre el comportamiento actual de los compresores y los valores previstos por Ferrocarriles Argentinos mediante el plano TR 8135 para las características que deben reunir los mismos luego de una reparación general», explica el documento.

Los especialistas concluyen que los cinco compresores «cumplen con el ensayo» y tienen un funcionamiento «aceptado». Y argumentan: «En cuanto a los resultados de las mediciones de los valores de presión con que arrancan los compresores -presión menor= 6,70 kg/cm2- y los valores de presión a las que se detienen -presión mayor= 7,97 kg/cm2, los mismos resultan correctos, siendo determinante el valor inferior de arranque que se ha ubicado por encima del piso de 6,50 kg/cm2 establecido».

La Politica Online

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