Cumbre del Clima en París

Tras reunirse con un grupo de líderes de países insulares, el presidente alertó que isleños en todo el mundo podrían verse obligados a abandonar sus hogares. En lal lista de pequeñas naciones en riesgo de terminar bajo el agua están desde las islas Marshall hasta Barbados.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, reunido en París junto a más de 150 mandatarios de todo el mundo para salvar al planeta de calentamiento global,envió una seria advertencia: sin una ambiciosa acción al cambio climático, la gente podría verse forzada a irse de los países insulares y se convertirían en refugiados.

Así lo explicó Obama, quien se reúne al margen de las conversaciones climáticas en París con líderes de los países insulares afectados severamente por el aumento de la marea y tormentas cada vez más violentas. Los líderes de Kiritabi, Islas Marshall, Santa Lucía, Barbados y Papúa Nueva Guinea, forman parte del grupo de trabajo con el presidente norteamericano. El mandatario indicó que esos países no son los más poblados ni influyentes, pero que sus habitantes están “entre los más vulnerables a los estragos del cambio climático’’.

Obama, quien nació en Hawaii, se refiere a él mismo como “un niño de isla’’ e indicó que comprende la belleza y fragilidad de la vida en una isla.

El jefe de la Casa Blanca hizo un llamado a un financiamiento mundial hecho a la medida de las necesidades únicas de los países isla conforme se adaptan al cambio climático.
También indicó que el próximo acuerdo climático mundial deberá tener cláusulas de transparencia y revisiones periódicas de metas de reducción de dióxido de carbono que sean legalmente obligatorias.

Subrayó que los objetivos específicos que cada país fija para reducir los gases causantes del efecto invernadero podrían no tener la fuerza de acuerdos de comercio, pero que para que se hagan responsables es indispensable tener “revisiones periódicas’’ que sean lealmente obligatorias. Se refiera a un mecanismo buscado por los negociadores bajo el cual los países incrementen sus compromisos cada cinco años.

Si el acuerdo debe o no ser legalmente obligatorio ha sido un tema complicado en las conversaciones en gran parte debido a que en Estados Unidos Obama se enfrentaría pocas probabilidades de que el Congreso, con mayoría republicana, apruebe el nuevo acuerdo climático.

El presidente finalmente tuvo que admitir que “será difícil poner de acuerdo a 200 naciones”. Pero, “estoy convencido de que haremos grandes cosas”.

Fuente: agencias – Clarin