La reunión que mantuvo el Colorado con el jefe de gobierno no sirvió para nada. El ex dueño de Casa Tía le dijo que vaya a una interna con el justicialismo disidente y el líder del PRO dijo que lo iba a pensar, aunque no hay margen para un acuerdo semejante. Qué pidió cada uno.

“Vine a saludar a Mauricio porque es mi amigo”, aseguró Francisco De Narváez cuando salió de la reunión que generó por sorpresa esta tarde en la jefatura de gobierno porteño.

La reunión fue un fracaso y el acuerdo entre el PRO y el espacio del Colorado está muy lejos de concretarse, a sólo un día del cierre del plazo para inscribir frentes en la justicia electoral.

En el PRO se fastidiaron por la visita del ex dueño de Casa Tía. “Vino a hacer un show con los medios”, se quejaban en Bolívar 1.

Desde el denarvaísmo admitieron que por la presión de algunos sectores de poder económico que piden que la oposición se una, el Colorado no quiere mostrarse como rupturista y por eso se mandó a la jefatura de gobierno sin previo aviso.

En el PRO, en tanto, sostienen que De Narváez apuró una reunión tras enterarse del encuentro de ayer entre Horacio Rodríguez Larreta y Sergio Massa, la última esperanza del macrismo para hacer un buen papel en la provincia de Buenos Aires.

Qué pidió cada uno

Tanto Macri como De Narváez pidieron cosas que el otro no quiere cumplir. “Vos tenés que ir con el peronismo”, le dijo el Colorado al líder del PRO. Hacía referencia al peronismo que está cerca de él, esto es José Manuel De La Sota, Hugo Moyano y La Juan Domingo que abarca a un sector del sciolismo.

El Colorado incluso le propuso el nombre del frente: se llamaría “Unidos para la libertad” y, en caso de que se sume Moyano, “Unidos para la libertad y el trabajo”.

De Narváez le sugirió a Macri que si no hay acuerdo, el jefe de gobierno debe aceptar ir al menos a internas para definir los puestos en las listas. “Lo tengo que analizar con mis asesores”, respondió Macri, lo que luego fue motivo de burla entre los colaboradores del Colorado.

“¿Cómo me va a responder eso?”, dijo De Narváez en la vereda, tras la reunión. Además,el Colorado intercedió por De la Sota y le pidió a Macri que baje la candidatura del ex árbitro Héctor Baldassi.

Macri no quiere saber nada con lo que le propuso su “amigo”. Y para colmo, el PRO también tiene una serie de requisitos que De Narváez no está dispuesto a cumplir.

Esos requisitos fueron puestos sobre la mesa en la segunda de las reuniones que mantuvo el denarvaísmo con el macrismo. La de hoy fue la cuarta reunión. La tercera fue la semana pasada y también terminó mal, luego de que De Narváez dijera que quería colocar al apoderado del frente.

El PRO pidió un lugar en la lista de diputados para Soledad Martínez (que responde a Jorge Macri), Gladys González (impulsada por Rodríguez Larreta y el propio Macri) y Carlos Melconian o Christian Gribaudo.

Además pidió renovar sus legisladores provinciales en la Primera y Segunda Sección; un lugar para Emilio Monzó en la Cuarta, como una manera de salir del gabinete de Macri para volver a la Legislatura bonaerense; uno para Eduardo “Lalo” Ramos en la Quinta; uno para Leandro Ginóbili en la Sexta y renovar la banca que deja Julio Garro en la Octava.

“El PRO no existe a nivel provincial”, sintetizan los armadores del Colorado para decirle no a este pedido.

Ahora, Macri está dispuesto a ir solo tanto en Capital como en la provincia. Sus influyentes asesores Marcos Peña y Jaime Durán Barba le dicen que antes de que el PRO vaya solo en la provincia, es preferible ni competir.

El único acuerdo visible es el de De Narváez con los intendentes Jorge Macri, Jesús Cariglino y Gustavo Posse.

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