«Lo que me asusta es el narcotráfico, no la droga», dijo el presidente uruguayo José “Pepe” Mujica, y agregó: «En realidad, el cannabis tuvo que ver con el descubrimiento de América. El cannabis se usaba para hacer las velas (y) para hacer estopa de tapar las hendijas de los barcos. Ha acompañado toda la epopeya en el Nuevo Mundo. Merece que lo tratemos con más respeto y conocerlo mucho más».

El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, este martes reiteró la defensa a su proyecto para que el Estado regule la producción y venta de la marihuana y llamó a poner la mira en el narcotráfico. Sobre las críticas a esta iniciativa minimizó la cuestión al decir que «Uruguay es un país de viejos». «La marihuana merece que la tratemos con más respeto», agregó.

En ese sentido, aclaró: «Lo que me asusta es el narcotráfico, no la droga» y agregó: «En realidad, el cannabis tuvo que ver con el descubrimiento de América. El cannabis se usaba para hacer las velas (y) para hacer estopa de tapar las hendijas de los barcos. Ha acompañado toda la epopeya en el Nuevo Mundo. Merece que lo tratemos con más respeto y conocerlo mucho más».

En una entrevista con BBC Mundo, el mandatario explicó por qué impulsa esta ley siendo que «era más bien contrario» a la legalización. «Lo de México me sacudió el alma», indicó en referencia a las miles de víctimas que provocó la lucha contra el narcotráfico en los últimos años. «Por la vía represiva es una guerra perdida: se está perdiendo en todas partes», aclaró.

El presidente uruguayo, dijo que la intención es evitar que los adictos al cannabis traten con vendedores que los inducen a probar pasta base de cocaína, una sustancia que «está pudriendo a la muchachada común y corriente y la más pobre». «Cada vez tengo que gastar más plata en policía, en cárceles. Y no tengo plata para atender a los enfermos», manifestó.

En ese sentido, explicó que la idea es identificar a un adicto a la marihuana que «se pasa de la raya y decirle: ‘m’hijo, usted se tiene que internar o hay que cuidarlo’. Y no tenerlo en el mundo clandestino y tratar como a un delincuente a un tipo que tiene una adicción y en el fondo tiene una enfermedad. No le puedo regalar enfermos al narcotráfico».

«Uruguay es un país pacato, de viejos. La mayoría somos viejos y de tendencia conservadora. Uno le dice a la gente ‘regularizar la marihuana’ y te empiezan a mirar, ¿no? Como (si fuera) una cosa del diablo. Estamos luchando contra el prejuicio», concluyó.

Fuente: Urgente24.com

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