Los reos de La Planta están armados. La balacera y el humo de las bombas lacrimógenas hicieron que la policía cerrara una de las principales autopistas de la capital venezolana

La guardia bolivariana cerró, a las 8 locales, la autopista Francisco Fajardo a la altura del penal de La Planta. En el lugar se escuchan detonaciones y, para repelar la avanzada de los reclusos, la policía lanza bombas lacrimógenas, lo que imposibilita la visión en la vía.

Los reos de esta prisión venezolana, en el oeste de Caracas, llevan más de 20 días sin control oficial. Exigen mejoras edilicias, que se vuelvan a permitir las visitas familiares y la instalación de «mesas técnicas» con jueces y fiscales que aceleren la documentación para informar a cada preso en qué situación procesal se encuentra. Es que en Venezuela, las cárceles están abarrotadas de reclusos sin condena e, incluso, de sentenciados que ya cumplieron sus penas pero que la orden de liberación no les llega.

Infobae

Deja una respuesta