El Gobierno dispuso un valor máximo para los combustibles en cada región del país. Ese sería el más alto que se esté cobrando ya allí, lo que deja margen para ajustes de hasta un 15% en los surtidores. Por lo que, pese al «congelamiento», puede aumentar. Y hacia allí va la propia YPF, con el camino de sus competidores cortado…

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) Apenas se dio a conocer ayer la decisión oficial de «congelar» el precio de los combustibles, algunas estaciones de servicio se apuraron a cambiar los valores. La petrolera estatal fue una de ellas. En el segundo cordón del Gran Buenos Aires, anoche la nafta Súper subió 9,11%, la Premium el 8,46%, el Diesel 500 un 7,95% y el EuroDiesel 8,46 por ciento.

Luego de conocerse la Resolución 35 de la Secretaría de Comercio Interior, YPF explicaba en un comunicado que la medida «dispone topes máximos para los precios de los combustibles líquidos durante los próximos seis meses, aunque no fija los precios que cada petrolera debe disponer».

Según la interpretación de la petrolera comandada por Miguel Galuccio, aún tiene margen para seguir aumentando hasta un 18%. En la Capital hasta anoche la nafta súper en YPF tenía un precio de 6,349 pesos el litro. Pero si se toma el valor más alto de una localidad del interior bonaerense, se puede superar los 7,50 pesos por litro.

El congelamiento estará subdividido en seis regiones con distintos valores máximos de referencia: Buenos Aires y Capital Federal, noroeste del país (Jujuy, Salta, La Rioja, Tucumán, Catamarca, y Santiago del Estero), noreste (Formosa, Chaco, Misiones, Corrientes y Entre Ríos), Cuyo (San Juan, San Luis y Mendoza), pampeana (Córdoba, Santa Fe y La Pampa) y patagónica (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur).

Sin embargo, como la petrolera cuenta con “los precios más bajos del mercado en todo el país, con diferencias muy significativas con la competencia» pudo reajustar sus valores sin superar los topes, por región, establecidos por Guillermo Moreno.

Por medio de la resolución oficial, el Gobierno dispuso que los combustibles tendrán precios tope y éstos serán los más altos que estaban en vigencia hasta el martes 9 en cada una de las seis regiones en que se dividió el país.

La medida se vio inicialmente como un congelamiento, pero en realidad sólo limita los aumentos a la petrolera que tenga los valores más altos en cada zona, en especial Shell.

Ayer, el presidente de Shell, Juan José Aranguren, cuestionó el tope al precio de los combustibles y sostuvo que «la mitad» de los aumentos acumulados el año pasado (32%) «no fueron por las petroleras sino por la política monetaria de este Gobierno».

La resolución 35 dictada por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que pone un “tope” máximo al precio de los hidrocarburos que podrá tener cada región del país por los próximos seis meses “tiene muchos elementos que la hacen ilegítima, y uno de los más notables es que va en contra de un decreto firmado por la Presidenta de la Nación”, evaluó Aranguren.

De acuerdo al empresario, la ley de Soberanía Hidrocarburífera –aprobada y reglamentada el año pasado- “crea una comisión integrada por el secretario de Planificación Económica y desarrollo; por el de Energía y por el de Comercio Interior, quienes en conjunto tienen la responsabilidad de aplicar la política para el sector”, explicó Aranguren.

En ese sentido, la medida es ilegítima porque fue ordenado por uno solo de esos tres secretario (Moreno) y, además, porque “un decreto firmado por la Presidenta es modificado por una resolución firmada por el secretario de Comercio Interior, lo cual es de menor jerarquía”, completó su explicación el titular de Shell.

En declaraciones al canal ‘TN’, el empresario insistió con que “la autoridad de aplicación de la ley de abastecimiento es la comisión” y no un solo miembro de esa comisión.

Aranguren opinó que la política de control de precios desalienta las inversiones en el país porque “lo que le estamos diciendo a los empresarios es que miren que cuando inviertan puede venir un secretario y ponerle un precio máximo por seis meses».

Por otro lado, el presidente de Shell consideró que la mitad del 32 por ciento de aumento aplicado en 2012 al valor de los combustibles “no es debido a las petroleras sino a la política monetaria de este Gobierno”.

Aranguren fundamentó su razonamiento en el hecho de que “el petróleo crudo se vende en dólares y una compañía que compra ese commoditie que está en dólares debe venderlo en pesos,”.

Por lo tanto –continuó- “si hay una devaluación del 18 por ciento anual del tipo de cambio oficial, la mitad de ese aumento del 32 por ciento fue consecuencia de la devaluación que tuvo el tipo de cambio en la Argentina”.

Aranguren además señaló que las reservas de petróleo y gas “siguen cayendo” lo que junto con la “política de congelamiento” se especula con el desabastecimiento. “Esta medida puede alimentar la demanda en lugar de aplacarla”, resumió el presidente de Shell.

# Precios máximos

La imposición de estos topes máximos establecidos ayer por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, afectará, ante todo, a la anglo-holandesa Shell, que tiene los importes más altos del mercado, con una diferencia de alrededor del 15% con respecto a los precios de YPF. De esta manera, la resolución de Moreno parece dejarla sin margen para aplicar futuros aumentos por seis meses.

Hay diferencia además, en el interior del país. Un litro de nafta súper de Shell en el interior puede ubicarse en $ 7,75, mientras que en Capital es más bajo y se lo puede conseguir a $ 6,349 en algunas estaciones de YPF, según datos de la secretaría de Energía. Esto es porque los costos de distribución y logística al interior son más caros, por la lejanía de las refinadoras y terminales abastecedoras.

La misma YPF cuenta con importes diferentes según la localidad.

En Río Negro se ubica en $ 6,87. En Corrientes, está a $ 7,28.

La resolución “no altera la política de precios de combustibles y no modifica plan de negocio para este año”, informó YPF sobre los máximos dispuestos por Moreno.

Sus competidores advierten que YPF es el principal beneficiario, ya que es el que posee mayor margen de distancia con el resto (como Shell) y ahora podría acercarse sin posibilidades que ese competidor haga lo mismo.

En general, Shell tiene las naftas más caras del mercado, seguida por Oil. Axion (la ex Esso) y Petrobras se ubican un escalón por debajo en los importes, pero algo más arriba que YPF.

Si todas las empresas pueden llegar al tope de Shell, Esso y Petrobras también tendrían margen para aumentar sus combustibles hasta ese límite. Todas las empresas que estaban en un menor rango de precios confluirán hacia la posición del líder. Esta posibilidad estaba en el decreto 1277/2012, que disponía una mayor regulación en el sector y que tantas críticas provocó en su momento.

En agosto, la Presidenta criticó a Shell (sin nombrarla), a la que acusó de “quedarse con la crema del negocio”, sin reconocer qué llevó a la compañía a tener mayor predilección entre consumidores. “Se van a fijar precios igualitarios” en los combustibles “para evitar que YPF abastezca a precios inferiores al resto del mercado”, indicó.

La decisión del Gobierno llega un día después de que Miguel Galuccio –CEO y presidente de YPF– admitiera que las importaciones de su compañía subirán un 50% en relación a 2012.

La petrolera expropiada perderá, como mínimo, un 15% de la producción, que tendrá que recuperar a través de compras externas. Sus importaciones treparán de más de US$ 800 millones en 2012 a US$ 1.200 millones este año, en una estimación conservadora.

# Críticas de las estaciones de servicio: Preocupa el impacto en la discusión paritaria

El congelamiento de precios de los combustibles que determinó el secretario Guillermo Moreno también desató encendidas críticas de parte de los estacioneros.

Las entidades representativas de las estaciones de servicio consideraron que congelar por seis meses el precio tope de los combustibles es de “difícil” y hasta “imposible” cumplimiento, y advirtieron que va a complicar las negociaciones salariales con reclamos sindicales de hasta un 40% de aumento.

Rosario Sica, de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA) advirtió al Gobierno que a las estaciones de servicio que agrupa les resultará “imposible” cumplir con el congelamiento de precios por seis meses establecido por la Secretaría de Comercio Interior. Argumentó que, antes de la medida de la dependencia que encabeza Guillermo Moreno, ya no podían afrontar el “40%” de incremento de sueldos exigido por los trabajadores del sector y adujo que los salarios representan “el 60%” de los “costos” de los lugares de expendio.

“Es imposible”, resumió la dirigente, al referirse al cumplimiento de la resolución 35 publicada ayer en el Boletín Oficial con la firma del polémico funcionario. Desde la Confederación de Empresarios de Combustible (CECHA), Raúl Castellano también vaticinó un “escenario conflictivo” en “plenas paritarias”, aún en el caso de que los sindicatos admitan un incremento menor, ya que “los ingresos de las estaciones de servicio que están atados a los precios no van a acompañar el incremento de los costos”. Según el dirigente “las estaciones de servicio son empresas pequeñas que no tienen espaldas suficientes en lo económico como para soportar este tipo de desfases”.

También, Luis Malchiodi, titular de la entidad que agrupa a las estaciones de la provincia de Buenos Aires (FECOBA), opinó que el congelamiento va a derivar en un “aumento de subsidios” que deberá “pagar” hasta un “indigente” y alertó que los funcionarios “están agotando” el “proyecto” kirchnerista. También estimó que la decisión de mantener los valores hasta octubre fue adoptada para “caer simpáticos a los consumidores” ante las elecciones legislativas previstas para ese mes.

Malchiodi responsabilizó a los funcionarios “por llevar al país de la autosuficiencia petrolera a la dependencia actual, que significa más de 12.000 millones de dólares al año que tenernos que importar gracias a una pésima política energética, y ahora, como si eso fuera poco, alientan a que eso sea peor”, señaló.

El empresario añadió que “ esto ya fue probado hace poco tiempo, cuando se congeló el precio del combustible cuatro meses, y la inflación siguió su rumbo”.

Sobre el impacto de la medida en la rentabilidad del sector, Castellano advirtió que el congelamiento es exactamente “lo contrario a lo que esperábamos” porque la rentabilidad del sector es bastante escasa, y en algunos casos, nula”.

Al respecto, Manuel García, de las estaciones independientes (AESI) fue más allá y presagió que “con el congelamiento se viene un cierre en cadena de estaciones de servicio”.

Fuente: Urgente24