Mundial de Clubes

El delantero argentino jugó 25 partidos en finales de seis competiciones distintas. Y en ellos marcó nada menos que 22 goles. Está en duda para el choque del domingo contra River.

Los adjetivos se acaban. Quedan aplastados por los números. Por las escenas, por los goles, por los festejos, por los títulos y por todos los récords individuales y colectivos que alcanzó Lionel Messi. Entre su enorme abanico hay una categoría que deslumbra: lleva 22 goles en 25 finales disputadas. El domingo Barcelona jugará otra final en elMundial de Clubes. ¿La jugará Messi?

Con este dato solamente alcanza para dimensionar la importancia del argentino en los partidos decisivos que disputó el conjunto catalán en el último tiempo. La historia comenzó en agosto de 2006, en la final de la Supercopa de España ante el Espanyol, y siguió unos días más tarde en la de la Copa de Europa contra Sevilla. Las dos primeras finales fueron sin goles para Leo, que empezaría a desquitarse unos años más tarde.

Desde 2009 a esta parte, todo lo que tocó lo transformó en oro. Arrancó con un festejo en el triunfo ante el Athletic Bilbao por la final de la Copa del Rey. Y no paró. De los 25 choques decisivos se destacan las dos finales de Liga de Campeones, en las que Messi fue protagonista vital con goles al Manchester United, en Roma, en 2009 y en Wembley, en 2011.

En total, disputó seis finales de Supercopa de España -con 10 goles-, cuatro de Supercopa de Europa -tres goles-, cinco finales de Copa del Rey -cuatro goles- y dos más de Mundiales de Clubes -tres goles-.

Justamente en el Mundial de Clubes de 2009 enfrentó a Estudiantes, el único rival argentino con el que se midió en una final, hasta el próximo domingo cuando lo espera River. Aquel 19 de diciembre, Leo marcó el gol decisivo, con una gran definición de pecho, para el 2-1 del Barsa, ya en tiempo extra.

Fuente: Clarin