En una larga entrevista con el diario Bild, el más leído de Europa, la canciller explica en detalle su visión de la llamada “crisis de los refugiados” en Europa.

La canciller alemana Angela Merkel volvió a defender su decisión de abrir las puertas a los refugiados que llegan a Europa huyendo de la guerra, pero aclaró que debe expulsarse a quienes emigran por razones económicas.
En una larga entrevista con el diario Bild, el más leído de Europa, la canciller explica en detalle su visión de la llamada “crisis de los refugiados” y subraya que no todos podrán quedarse en Alemania.
“A aquellos que no puedan reclamar el derecho de asilo porque vinieron solo por motivos económicos, tenemos que decirles que tienen que abandonar el país, por difícil que sea”, agregó Merkel, que apeló también a la solidaridad de toda Europa.
La canciller, que se barajó como candidata al Nobel de la Paz, sorprendió a todo el mundo cuando, hace poco más de un mes, decidió dejar entrar a Alemania, sin controles, a los miles de refugiados que estaban varados en Hungría. Este gesto humanitario, y su negativa a poner un tope a la entrada de refugiados de guerra, le valió una caída de popularidad así como feroces críticas internas.
“El derecho a la protección frente a la guerra y la persecución está consagrado en la Constitución alemana y en la Convención de Ginebra, que es válida en todos los países de Europa”, insistió Merkel en la entrevista publicada ayer en Bild. También dijo que no está preocupada por su caída en los sondeos. «Las encuestas no son la vara con la que me mido. Mi vara es la tarea que me corresponde, que es solucionar los problemas», subrayó.
El gobierno alemán discute actualmente la creación de “zonas de tránsito”, parecidas a las que existen en los aeropuertos, para evaluar rápidamente las peticiones de asilo y deportar inmediatamente a los refugiados que lleguen desde países considerados seguros, como Kosovo. Los dos socios conservadores de la coalición (la CDU de Merkel y la CSU de Baviera) estarían de acuerdo, pero no el también socio en el ejecutivo, el Partido Socialdemócrata SPD.
En 2015 podría llegar a Alemania alrededor de un millón de personas en busca de asilo. La mayoría huye de la guerra y los conflictos, como los sirios, iraquíes o eritreos, y también de la pobreza, como la comunidad sinti y roma de los Balcanes.
La postura de Merkel hacia los refugiados, mucho más abierta que la de su propio partido y sobre todo que de sus socios bávaros de coalición, le está costando el conflicto interno más fuerte desde que la canciller asumió el poder hace diez años. El estado federado de Baviera (una de las 16 “provincias” alemanas que gozan de autonomía en muchos temas) hasta amenazó con llevar el caso al tribunal constitucional.
En la entrevista con Bild, la canciller intentó despejar algunos temores de la población, tanto por el respeto de los refugiados a los valores de la sociedad alemana (la igualdad entre el hombre y la mujer, por ejemplo) como por el costo económico de recibir, alojar e integrar a tantos recién llegados. “Alemania es y seguirá siendo su constitución, su economía social de mercado y la libertad de religión y de expresión”, destacó la canciller.
Merkel explicó que no se cree capaz de alojar refugiados en su casa, como hicieron muchos voluntarios en Alemania. “Respeto mucho a la gente que lo hace, pero no me puedo imaginar” en esa situación, comentó.

Fuente: Clarín