Así lo señaló el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el inicio de la nueva temporada de “Le doy mi palabra “, el programa que Alfredo Leuco conduce por Canal 26. Mauricio Macri dijo que aún se «expresa como precandidato» porque cree que necesita «el apoyo totalitario de su partido» y por cuestiones de forma en alusión a que resta «que se reglamenten» las internas abiertas obligatorias y simultáneas previstas para el 14 de agosto.
El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires fue el primer invitado en el inicio de la nueva temporada de “Le doy mi palabra “, el programa que Alfredo Leuco conduce por Canal 26. A continuación la entrevista completa.

Si yo trabajara en un matutino titularía “Macri será candidato a presidente o no será nada”

Suena muy solemne.

Suena muy solemne, si, pero la información es absolutamente rigurosa. Usted ya tiene tomada la decisión de ser candidato a presidente de la Nación.

Yo tengo vocación y un compromiso de liderar una voluntad de cambio en la Argentina y como tal me expreso como pre candidato que requiere el apoyo totalitario de su partido, que tengo una mayoría que me apoya pero que requiere un mayor consenso aún y además una interna legal que no se sabe, algunos decimos que tenemos dudas, el gobierno dice que va a suceder y no se reglamentó todavía. Esas son la dos cosas que faltan para que mi pre candidatura se transforme en candidatura. Mi vocación está y lo demuestra que estoy viajando todos los fines de semana desde hace varios meses por el país llevando una propuesta que creo expresa lo que quiere la mayoría de la gente: Un cambio. Siente que hay un ciclo que terminó y quiere escuchar propuestas hay que propongan algo distinto. Lo que yo creo, lo central, es que se liberen las energías impresionantes que hay en el país que están como reprimidas, por falta de reglas de juego claras, por falta de acompañamiento del Estado al sector privado, por falta de relaciones con el mundo, por falta de institucionalidad. Todo eso ha generado un clima en el cual con un ciclón a favor que es lo que ha tenido la argentina y la región en los últimos años tenemos un país con el freno de mano puesto. Que no se sabe si se puede importar. Uno viaja y ve que desde una pyme le dicen “yo exporto bombas de achique para toda latino américa y estoy desarrollando la primer draga integralmente hecha en Argentina y tengo 50 empleados pero podrían tener 100 e importar el doble, pero me cuesta importar las piezas que necesito, no sé si tengo energía, el crédito es insuficiente, la logística cada vez es mas cara para trasladar mi mercadería al puerto” En lugar de tener 50 empleados, podrían tener 100, esa es la Argentina que uno encuentra. Una Argentina en la que todos dicen “podemos hacer mucho más pero ayúdenme, no me combatan”, entonces creo que esa Argentina es la que reclama un cambio y aquel que está excluido también reclama un cambio porque la asistencia social tiene que ser la coyuntura, una emergencia, un puente, no algo permanente, lo que la gente aspira es tener su propio trabajo, desarrollar la autoestima, su familia, eso es lo que hay que buscar.

Le pido una respuesta mas sintética y le doy vuelta la pregunta: Usted ya decidió no ir por la reelección de la Jefatura de la Ciudad de Buenos Aires, no va ser candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad…

Yo insisto, yo constituí un partido con varias personas que nunca habían hecho política e intento consensuar las cosas, entonces yo voy expresar lo que estoy diciendo acá: Mi vocación es liderar una propuesta nacional que le recupere los sueños a la gente y espero que mi partido me acompañe en esa decisión porque tengo minoría, hoy ya es una minoría que querría que a uno lo reelijan en Capital pero quiero que esa minoría se achique o se sume a un consenso mayoritario que impulsemos la reelección en Capital con otro candidato y yo liderando una propuesta nacional

Llevando ya tres de cuatro años de mandato. ¿Qué desilusión tiene usted? ¿Qué es lo que no pudo hacer más allá de lo que no le dejó hacer el gobierno, que lo sabemos, que es lo que no pudo hacer que le da pena le da tristeza y le da bronca?

Muchas cosas porque teníamos la ilusión de hacer bastante más que lo que hemos hecho, por más que hayamos hecho mucho más que los anteriores. Que tenga que ver con la no colaboración en equipo desde la Nación a la Ciudad diría que el traslado de la Ciudad Cívica. Mover todo el aparato administrativo, todas las oficinas públicas de la ciudad que están hoy en el Centro a Barracas, donde creemos que generaría un desarrollo mayor en el Sur, como el Instituto Tecnólogico en Parque Patricios que ya es un éxito, como el Centro Metropolitano de Diseño de Barracas que ya es un éxito, bueno, llevar las oficinas de la Ciudad ahí.

Eso no se pudo y es algo que queríamos hacer desde el día cero y faltó una ley de la Legislatura que no nos acompañó y que era utilizar los inmuebles en eso.

¿Qué otra cosa no pudieron hacer que le da bronca al terminar su mandato?

Ahí entramos en el tema de la Nación, pero diría el plan de movilidad sustentable que ha avanzado, pero en cosas que podemos hacer nosotros que es optimizar el pavimento para darle prioridad al transporte público, pero no pudimos dar un salto en el tema subtes porque acá había que hacer por lo menos el doble de kilómetros, nosotros vamos a batir récords de inversión en subtes en la historia de la ciudad en los últimos 20 años con ocho estaciones de subtes y acá habría que haber hecho treinta estaciones de subtes nuevas. Y no se ha podido porque hacen falta el BID, el Banco Mundial que son los que financian este tipo de mega obras, para los cuales la Ciudad ha estado eliminado de los que reciben crédito porque es la Nación la que tiene que decir “El BID puede financiar, acá, acá y acá. Es una lástima porque la ciudad necesita descomprimir todo el tránsito interno mas allá de que la solución del tránsito pasa porque la gente no ingrese en automóvil ingresen a la Ciudad. Hay más de un millón de autos que todavía ingresan porque no tienen un tren como tienen las grandes ciudades que están rodeadas por metro polis, donde el señor va su estación en las afueras de Nueva York, de Madrid o de París y se sube a un tren y en media cuarenta minutos llega la centro, impecalbe, leyendo el diario, sin necesidad de haber estado metido en el tránsito una hora parado con el auto. Eso acá no sucede porque en los trenes no se ha invertido a la velocidad que necesita la Ciudad de Buenos Aires.

Hay dos lugares comunes que tienen que ver con usted: los peronistas disidentes que dicen que no existiría sin una alianza sin un candidato fuerte como Mauricio Macri, la alianza Union PRO de la Provincia de Buenos Aires de 2009 Y hay otros que dicen que al PRO no le alcanza porque no es una fuerza nacional todavía y necesita una pata peronista. ¿Para usted es natural esta alianza entre el peronismo y el PRO o una parte del peronismo y el PRO cree que indefectiblemente lo van a van a venir a buscar porque la verdad que no tiene candidatos con mayor rating? (sic)

La verdad es que yo respeto mucho lo que está haciendo el peronismo disidente o federal. Yo tengo muchos amigos de muchos años, y respeto la vocación que tienen de encolumnarse detrás de un candidato. Yo soy del PRO y creo en una voluntad de renovación de la política y mi esfuerzo y mi energía está puesto en convocar gente nueva a la política. El peronismo me resulta natural porque yo ya tengo dentro del PRO mucho peronismo que ejerce o milita dentro de la Ciudad más allá de que en el PRO la mayoría de la gente es gente que hace por primera vez política. Con lo cual que siga acercando masa crítica de dirigentes peronistas con experiencia seria algo natural como también tengo radicales en menor proporción y fuerzas de centro con lo cual no me resulta forzado el tema pero insisto hoy son espacios separados donde cada un construye llevando su mensaje. Yo creo que el mensaje es que la política necesita una renovación. Yo no creo en el “que se vayan todos” pero también creo como dijo Einstein que sólo un un idiota puede pensar que con los mismas ecuaciones y los mismo elementos va a obtener un resultado distinto. Acá hay que renovar y traer gente que venga a dar servicio publico con otra visión y eso es lo que busca el PRO, una mezcla que enriquezca porque solamente con mejor política vamos a tener una mejor sociedad. No ha y otra manera.

Ahora, porque usted se ilusiona con la posibilidad de ganar si las consultoras coinciden aunque falten nueve meses que Cristina está a punto de ganar directamente en la primera vuelta o muy cerca pero tiene sólido respaldo electoral y una altísima imagen. Eso no es fácil para derrotar. Segundo le pregunto ¿Cual es el sector del peronismo o de los radicales que van a apoyarlo a usted para que gane en una posible segunda vuelta? Porqué va ser usted el elegido para castigar al gobierno de los Kirchner (sic). ¿Con qué elementos cuenta para sacar esas conclusiones?

Caminar la calle. Yo hace camino la calle, en Capital toco timbre para ver como están los reclamos, la gente, lo que necesitan, en el interior, camino y camino, yo percibo que la gente siente que este es un ciclo terminado, que era un gobierno de transición que por falta de propuestas que convencieran se extendió cuatro años más y que los argentinos perciben que no hay tal modelo como dice el gobierno, porque hay cada vez más inseguridad, la inflación cada vez es mayor, que es el impuesto que se les cobra a los pobres que son los que menos tienen. Y además un país que cuando hace calor se corta la energía, que faltan billetes, que falta la nafta, que la ley es un concepto vago, que no hay respeto por el otro, no es un modelo que identifique a la mayoría de los argentinos. La mayoría de los argentinos dice “somos gente que no nos gusta confrontar, que queremos convivir y que creemos que recuperando la cultura del trabajo y del esfuerzo se puede construir un mejor futuro para todos. Yo bajo por el interior todos los fines de semana y en cada lugar que visito hay una economía regional que está como en erupción queriendo salir. Lo que reclama es por más camino por mas trenes, por más energía, por reglas claras , por un gobierno que acompañe y abra mercados, y se lleve bien con todo el mundo y que no este conflictuado con la mayor parte del mundo o aislado de la mayor del parte del mundo, eso es lo uno siente, que la gente siente que tenemos que dar un salto adelante.

No siente usted el respaldo que tiene la Presidenta en las encuestas arriba del 30 por ciento…

Yo creo que tiene alrededor del 30 por ciento o un poco más, esa minoría la tiene consolidado pero todo el resto de la Argentina que es más de dos tercios de la Argentina cree que hay una necesidad de cambio y esa parte de la Argentina no va a volver a votar ni en primera vuelta o en segunda vuelta por la continuidad del kirchnerismo.

¿Porque aún no se anunció en la ciudad de Buenos Aires cuando se va votar? Hay quienes dicen «Macri retiene con malicia la fecha en función de sus cálculos».

Siempre se anunció en marzo de pronto estamos todos con una ansiedad juvenil, está bueno eso, la verdad que yo voy por la calle y nadie me pregunta cuando se vota, nadie está preocupado…

Bueno pero se lo pregunto yo, yo soy periodista y se lo pregunto

Cerca de julio o agosto.

Cerca de julio o agosto.

Sabemos que acá hay una ley que obliga que sean separadas

¿O sea que eso le da margen a usted para que en caso de que no prospere la candidatura presidencial vaya por la Ciudad otra vez?

No, es la fecha natural, siempre es esa fecha, cuando la adelantó Telerman a junio fue como una cosa forzada, la fecha natural es julio o agosto.

Muchas veces el gobierno instrumentó una especie de estrategia electoral en base a este supuesto: “Yo soy la centro izquierda, Macri la centro derecha” de alguna manera siempre se lo corrió por ese lado. Eso aparentemente o sus asesores probablemente le aseguren que en esa polarización usted también gana. ¿Gana en esa polarización?

Yo creo que hoy la gente percibe que una alternativa a lo que hoy gobierna es el PRO. No sé si lo percibe de centro izquierda o centro derecha. Percibe valores. Nosotros nunca nos sentimos opositores, nosotros somos comos constructores. No somos denunciadores, somos gente hacedora o sea que buscamos entusiasmarnos con la ética del hacer, eso creo que es lo que diferencia, eso no me molestaría del gobierno, me molesta cuando el gobierno dice “Nosotros somos los buenos y todos lo que no piensan como nosotros son los malos” Eso es lo que a uno no se siente cómodo porque todos estamos en esto o la mayoría estamos en esto porque queremos una sociedad mejor, tratamos de coincidir y sino coincidimos no es porque uno sea bueno y el otro sea malo. Eso es lo que nos molesta del gobierno y creo que le molesta a la mayoría de los argentinos.

Cuando fue a interiorzarse por la situación del Parque Indoamericano, cuando se produjo la reacción de muchos de los vecinos, más allá de calificación ideológica de derecha, usted que un sector importante de la sociedad tiene un reclamo fuerte de orden y de disciplina al que muchísima gente adjudica un contenido político de derecha?

La gente no lo siente como tal, lo siente como una defensa de sus derechos, hay un fuerte reclamo, hay una sensación de que el Estado ha abandonado su obligación primaria que es garantizar la igualdad de derechos a todos, velar por la seguridad de todos, lo del Parque Indoamericano fue como un “momentum” ya de desesperación, porque tal vez el vecino de Libertador o el de cordobés (sic), lo veía como algo si opinaba si estaba bien o si estaba mal, pero sin un dramatismo inmediato, el que vivía en Bajo Flores, en la boca, Barracas, decía “Y si mañana vienen por mi casa” ¿El Estado va a tener esta misma actitud? ¿No me va a defender? “Yo me voy a quedar sin casa” Esa fue la sensación que primó. Y que viene en un contexto en el cual esta denigración del valor del Estado y del respeto a la ley cuando generalmente es lo más solidario que existe en una sociedad, respetá la ley porque es respetar al otro. Si yo respeto la ley sé que hay otra persona, se llama Alfredo Leuco y por más reclamos que yo tenga no pueden pasar por arribas de los derechos que tiene Alfredo Leuco. Acá se ha perdido eso, cualquiera puede reclamar los derechos que sea, violando los derechos del otro. Y eso fue lo que desesperó a la gente y lo que hoy la gente reclama con mucha angustia, o sea “yo quiero vivir en un lugar donde estoy seguro, yo que trabajo, que pago mis impuestos, que respeto al otro, voy a tener frente al Estado una voz. Y hoy siento que mi voz no se escucha. Eso es lo que te dice la gente.

¿Cual fue su respuesta de su gestión específica hacia la inseguridad? Ya que por lo que usted hizo entre lo pendiente no estaba lo de la Policía Metropolitana…

Asumir el desafío, más allá de que la política me aconsejaba “echale la culpa a la Nación que no te traspasa a la policía, no te metas en ese tema”, nosotros asumimos el camino difícil de constituir una policía desde cero, algo inédito en un siglo de política argentina y la verdad es que estamos contentos porque en esta experiencia, todavía embrionaria de diez barrios, en eso diez barrios donde estamos la gente está muy contenta siente un cambio enorme pos arribo de la Policía Metropolitana que combinada con la Federal le ha cambiado la situación de inseguridad. Uno pregunta en Villa Urquiza y le responden “la situación está mucho mejor”, lamentablemente la formación de agentes nuevos, la inversión presupuestaria hace que uno tenga que ir escalando en el tiempo y va a llevar cuatro años abarcar toda la ciudad pero hoy estamos hablando que medio millón de personas, que es más que el 99% de las ciudades individualmente en la Argentina tiene hoy un estándar de seguridad mejor. Eso lo ha logrado la Metropolitana en base al gran desafío que tiene el próximo gobierno que es recuperar el rol social de las fuerzas de seguridad, mejorando el salario, el equipamiento, el entrenamiento, los controles y logrando de vuelta el respeto de la sociedad, lo que se ha hecho, por parte de este gobierno y ya venía de antes es destruir la mística y el respeto de la ciudadanía hacia las fuerzas de seguridad, y si no tengo fuerzas de seguridad, no hay manera de convivir, si acá se desarma a la policía, se hace todo al revés. No existe eso.

También hay que decir que las fuerzas de seguridad, la policía, contribuyó con situaciones muy fuertemente vinculadas a la corrupción, al gatillo fácil y también generó de parte de su propia accionar desconfianza de parte de la sociedad y deterioro, aquí en un momento en la Argentina la gente tenía mucho miedo de ser asaltado por la propia policía.

Alfredo, a mi me secuestraron tres comisarios en 1991, “La Banda de los Comisarios”, pero la forma de mejorar, insisto, las fuerzas de seguridad es trabajar con las fuerzas de seguridad no descabezarlas masivamente y buscar cuales son los buenos, separar los malos, y empezar a invertir en posicionar socialmente al policía, que no sea una salida laboral de emergencia, sino que sea una persona de la clase media de la sociedad que tiene su lugar y su prestigio y su formación, por algo en todos los países del mundo, organizados, la policía pertenece a la clase media, no es una salida laboral de emergencia donde el policía vive en la misma villa que vive el delincuente y la mayoría de los policías que fueron muertos en los últimos años no fueron muertos en la acción fueron muertos en su momento de franco porque vuelven a los lugares los reconocen y los terminan matando. Entonces digo, hay que hacerse cargo que la seguridad es un valor central, Uribe cuando vino hace pocas semanas atrás en una charla privada me dijo: “El primer valor para derrotar la pobreza es recuperar la seguridad. Porque sin seguridad no hay libertad y sino hay libertad la gente no invierte en el país y sino invierte no se genera trabajo”. Entonces digo, acá hay que asumir este desafío que no es tan difícil. Es una decisión política de decir vamos a trabajar en conjunto y no estar permanente generando una mayor distancia, entre la sociedad y la policía. Ese no es el camino.

Fuente: 26noticias.com

Por Marta

Deja una respuesta