El escándalo por corrupción que salpica al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, siguió creciendo hoy con la publicación de detalles de la “contabilidad B” de su partido que apuntan a un financiamiento ilegal.

Tras la revelación de documentos manuscritos que confirman el pago de sobresueldos a la cúpula del Partido Popular, incluidos Rajoy y su secretaria general, María Dolores de Cospedal, la sangría de información comprometedora para la fuerza gubernamental no cesa.

De acuerdo con los nuevos fragmentos de las cuentas del ex tesorero del PP Luis Bárcenas que publicó hoy el diario El País, el 70% de los ingresos registrados entre 1990 y 2008 como donativos vulneraron la ley de financiación de partidos políticos.

Bárcenas está procesado por evasión fiscal en el marco del famoso caso “Gürtel”, la trama de corrupción destapada en 2009 que pagaba comisiones al PP a cambio de contratos públicos, principalmente en las regiones de Madrid y Valencia, gobernadas por el PP.

Rajoy, que aún no dio la cara, convocó una reunión de la cúpula del PP para mañana y podría dar una rueda de prensa para contener la indignación de los españoles

Ante la aparición de los documentos manuscritos y la confirmación de la información que consta en ellos por algunos dirigentes «populares», el fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, dijo hoy que la fiscalía “está investigando” la contabilidad del PP y no descarta llamar a declarar a los miembros de la cúpula del partido implicados en el caso de corrupción.

Existen dudas sobre si el caso -pago de sobresueldos y financiación ilegal- debe ser investigado como parte de la trama Gürtel o de forma separada, añadió el fiscal Torres Dulce.

La plana mayor del PP pasó de negar la información referente al cobro de sobresueldos revelada por los diarios El País y El Mundo y apuntar a una “conspiración”, a evaluar qué medidas tomar ante las dimensiones que adquirió el caso de corrupción.

Rajoy, que aún no dio la cara, convocó una reunión de la cúpula del PP para mañana y podría dar una rueda de prensa para contener la indignación de los españoles, que ya comenzaron a pedir su dimisión en la calle, en las redes sociales y con la recolección de firmas a través de Change.org, que consiguió más de 300.000 adhesiones en 24 horas, un récord histórico para esta plataforma.

Los nuevos detalles que se desprenden de los documentos publicados revelan que de los 7,5 millones de euros que aparecen en la contabilidad B del PP, 5 millones incumplían con la legislación entonces vigente –Ley de Financiación de Partidos, que rigió entre 1987 y 2000-.

La normativa establece que los partidos no pueden recibir de la misma persona física o jurídica cantidades superiores a los 10 millones de pesetas (60.101 euros) al año. El límite subió después a 100.000 euros, pero el PP también se lo saltó.
También estaban prohibidos los aportes de empresas que hagan servicios o realicen obras para la administración pública.
En las cuentas de Bárcenas, las mayores cantidades de dinero proceden de grandes constructoras españolas, que realizaron obras públicas.

En la lista destacan los conocidos empresarios como Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL –candidato derrotado en las últimas elecciones a la presidencia del Real Madrid-, y Luis Rivero, ex presidente de Sacyr Vallehermoso, segundo accionista de Repsol, ambos con aportes en torno a los 500.000 euros.

Pero los que más dinero otorgaron al PP son el malagueño José Luis Sánchez, fundador y presidente del grupo Sando, con 1,5 millones de euros, y el andaluz Manuel Contreras, de AZVI, con 1 millón de euros.

De los que figuran en la lista sólo tres están imputados en la trama de corrupción “Gürtel”: Pablo Crespo, Juan Cotino (de Sedesa) y Alfonso García Pozuelo, de Constructora Hispánica.

Fuente: Télam