Marcos Peña defendió la marcha de la economía y dio un fuerte respaldo a Luis Caputo

Al exponer por primera vez en el año ante la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete resaltó el “crecimiento” económico y cruzó al kirchnerismo. Por presión del bloque Justicialista, terminó asintiendo para que el ministro de Finanzas concurra al Congreso. Chispazos con el massismo.

El jefe de Gabinete, Marcos Peña, defendió este miércoles ante la Cámara de Diputados la marcha de la economía y resaltó indicadores positivos de crecimiento y baja de inflación, pero perdió el protagonismo en su propia sesión informativa. Fue el ministro de Finanzas, Luis Caputo, quien acaparó los cuestionamientos más fuertes del kirchnerismo y del peronismo “dialoguista” por su participación en el circuito offshore.

En su primera presentación del año ante la Cámara baja, Peña tuvo chispazos con el exministro de Economía, Axel Kicillof, y la jefa del bloque massista, Graciela Camaño. Y, por presión del bloque Justicialista, terminó accediendo a que Caputo se presente la semana próxima en Diputados para dar explicaciones sobre el estado de la deuda externa y sus manejos en la firma Noctua, que administra fondos en las Islas Caimán.

Tras responder por escrito 1318 preguntas, Peña dedicó su exposición inicial a defender la gestión económica con una catarata de cifras. Pronosticó que “este va a ser el séptimo trimestre consecutivo de crecimiento” y enfatizó: “No estamos usando muletas ni incubando una crisis que nos haga retroceder al punto de partida”.

El ministro coordinador señaló que “el año pasado la inflación fue menor que en 2016 y este año será más baja que en 2017”. Lo dijo minutos antes de que el Indec diera a conocer el índice de febrero, que midió 2,4%.

Peña también anunció que “este año no necesitaremos más emisión de deuda en el exterior” y por otra parte, en respuesta a una de las mayores preocupaciones del sector industrial, descartó que haya una “avalancha de importaciones”, al indicar que el nivel es “inferior a 2011, 2012 y 2013″. Más aún, dijo que “la industria llevaba varios años estancada y está recuperando el terreno perdido”.

Pero la oposición no compartió la visión de Peña y el primero en desafiar el “relato” del Gobierno fue Kicillof. “Gobiernan desde un country”, lanzó el diputado del FpV-PJ, quien advirtió que “los salarios reales cayeron en promedio 7,1%, y las jubilaciones, 8,4%”, entre otros indicadores negativos.

“Esa es la realidad, no la que usted dice. Hay una diferencia muy grande entre lo que ustedes predican y lo que vive la gente. Esto se ve en los barrios, no sólo en los estadios de fútbol”, alertó Kicillof, pero al momento de responder, Peña le devolvió las chicanas: “Hace pocos meses hubo una elección y ustedes representan a una minoría”.

El caso de Caputo se llevó casi toda la sesión informativa, que duró casi ocho horas. Peña se comprometió a que el ministro concurra al Congreso la semana próxima, en día, horario y formato a confirmar. El bloque Justicialista pidió que sea en el marco de la Bicameral de Seguimiento y Control de la Deuda Pública, que todavía no se constituyó, pero el kirchnerismo exigió directamente la presencia del funcionario en el recinto.

“La offshore no estará tipificada en el Código Penal, pero es corrupción. Y si no quiere decir que es corrupción, es falta de ética”, aseguró el jefe del FpV-PJ, Agustín Rossi, e ironizó: “En el Gobierno, la ética es tan invisible como el crecimiento económico que dijo el presidente (Mauricio) Macri”.

También Felipe Solá, por el Frente Renovador, aludió a la polémica. “Caputo no tiene autoridad moral para ser ministro y mucho menos para ser el hombre clave en la toma de deuda, que vaya si lo ha hecho este gobierno en este último año y pico”, lanzó el massista, quien también pidió que el funcionario sea sometido a una interpelación del pleno.

En nombre del bloque Justicialista, Pablo Kosiner también consideró que “la circunstancia actual, sobre la transcendencia pública que ha tomado el debate de la deuda pública y los eventuales conflictos de intereses, hace que sea impostergable la presencia”. Fue ahí cuando llegó la respuesta de Peña: “La semana próxima (Caputo) puede estar acá para contestar todas las inquietudes que usted plantea”.

Los despidos en el INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), en Ferrobaires y en Fanazul, la despenalización del aborto y las paritarias fueron los temas que eligió la izquierda para acorralar a Peña. Desde Córdoba Federal también hubo planteos por la obra pública y la política de combate al narcotráfico.

Por el Movimiento Evita, Leonardo Grosso apuntó que “mientras Peña habla de un crecimiento de la economía, lo único que notamos es que sólo crecen las tarifas, los impuestos, la comida, el ‘mango’ no alcanza y siempre el Gobierno saca de la misma caja: el bolsillo de los laburantes”.

Otro de los temas que atravesó la jornada fue el supuesto intento del Gobierno para liberar a 1.700 presos -entre ellos algunos represores- con el fin de descomprimir las cárceles, según denunció el Frente Renovador. Peña rechazó esa afirmación y aclaró que ese listado había sido armado por el Servicio Penitenciario Federal.

Particularmente, el jefe de Gabinete le respondió al nieto recuperado Horacio Pietragalla: “El Poder Ejecutivo no recomendó liberar condenados. El Servicio Penitenciario, cumpliendo una manda que tiene todos los años, agarra las leyes vigentes en la Argentina, que ustedes no modificaron cuando tenían mayoría, y dice ‘estos están en condiciones de estar en libertad condicional’”.

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