El gobierno de la Ciudad espera conseguir esta semana 415 millones de dólares en el mercado local e internacional para hacer frente a vencimientos y financiar parte del plan de obras previsto para 2012. En diciembre, ya se habían tomado US$ 85 millones, que completan los US$ 500 millones que aprobó la Legislatura.

Mauricio Macri espera conseguir esta semana 415 millones de dólares en el mercado local e internacional para hacer frente a vencimientos y financiar parte del plan de obras previsto para 2012, en el cual está incluido el subterráneo.

Es la primera emisión de deuda de esta envergadura que realiza un distrito en más de un año, y la más grande que lleva adelante la Ciudad desde 2010.

Representantes del equipo económico del jefe del gobierno, Mauricio Macri, y de bancos asesores empezarán hoy un road show entre inversores en Londres y Nueva York, con la idea de abrir el período de colocación hacia el final de la semana. Sostienen que apareció una oportunidad en el mercado internacional después de que Grecia consiguiera anteayer que su congreso le aprobara el plan de ajuste que le estaban exigiendo los otros miembros de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

«Son fondos que usaremos para el plan de obras», aseveró a LA NACION el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti. «Es un plan superior a 5000 millones de pesos e incluye tráfico, educación, salud y subterráneos: la línea H, la terminación de estaciones en la A y B, y la compra de coches», dijo Grindetti, que negó, sin embargo, que parte del dinero se utilice para financiar la operación del subte, que el gobierno nacional les traspasó a comienzos de año y que no estaba prevista en el presupuesto de la Ciudad. La operación del subte hoy le demanda a Macri $ 30 millones mensuales (un total de $ 360 millones al año); otros $ 30 millones se comprometió a subsidiar cada mes y a lo largo de 2012 la Nación, aunque por ejemplo hasta el viernes no le había hecho llegar a la empresa responsable de la concesión el dinero correspondiente a este mes.

Macri había logrado que la Legislatura porteña le aprobara el año pasado un programa de emisión de deuda por US$ 500 millones. Sin embargo, el contexto local (tras la corrida cambiaria que se registró en octubre) e internacional (con la crisis de Europa a pleno) le impidieron buscar en el mercado todos los fondos.

Recién en diciembre, la Ciudad se animó a probar suerte, pero con una emisión pequeña, en el mercado local, por US$ 85 millones, por los que pagó una tasa en dólares de 9,75% a cinco años de plazo. En ese momento, optó por emitir un bono que técnicamente es en pesos, pero que paga en función del movimiento del tipo de cambio.

La idea ahora sería completar el programa ya aprobado por la Legislatura, con la colocación de un título por los US$ 415 millones restantes, pero esta vez en dólares y tanto en el mercado local como en el internacional.

Para llevar adelante la operación entre inversores locales, la Ciudad contrató a Banco Macro y a Puente, mientras que de la transacción en el mercado internacional se harán cargo Citi, Barclays y el banco brasileño Pactual.

En rigor, el bono con el que piensan tentar a los ahorristas será a 5 años de plazo, con intereses semestrales, y amortización bullet , como se dice en la jerga financiera, lo que en otras palabras significa que paga todo el capital al vencimiento.

Poco historial

Si bien en el equipo de Macri quieren aprovechar el buen momento que se generó en los mercados internacionales después de que Grecia aprobó el domingo el plan de ajuste fiscal, la propuesta es relativamente ambiciosa, considerando que, por ejemplo, el año pasado sólo dos provincias (además de la Ciudad) emitieron deuda: Buenos Aires y Neuquén. La primera, en enero, por US$ 750 millones, y la segunda, en abril, por US$ 260 millones.

En tanto, según datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC), en el sector privado, hay que remontarse a algunos años atrás para encontrar emisiones en el exterior por un monto superior al que ahora planea conseguir Macri. Se trata de los casos de la petrolera Panamerican Energy, que en 2010 colocó US$ 500 millones, y Transportadora de Gas del Sur, que en 2007 se endeudó también por US$ 500 millones.

La Ciudad había emitido su último bono Tango en el mercado internacional en 2010. El gobierno porteño había colocado en marzo de ese año deuda a cinco años de plazo, por US$ 475 millones, con un rendimiento en dólares del 12,5 por ciento. Esta vez, no obstante, aspirarían a obtener una tasa algo menor, idealmente, similar a la que lograron en diciembre en el mercado argentino, con el bono a cinco años al 9,75 por ciento.

Grindetti, por su parte, descartó la posibilidad de que el cepo cambiario instaurado recientemente por el gobierno nacional afecte el apetito de los inversores internacionales. «Para la cancelación de deuda no ha habido restricciones en cuanto al movimiento de divisas», dijo, confiado, el ministro de Hacienda al ser consultado por LA NACION. Los resultados se verán al final de la semana.

La Política Online

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