Cayó el sábado en Egipto

“Descartamos un fallo técnico del avión o un error del piloto”, dijo Alexander Smirnov, subdirector general de la aerolínea Metrojet. La aeronave perdió velocidad en menos de un minuto y descendió fuertemente.

La hipótesis de que lo que hizo que el avión de la compañía Metrojet que viajaba a la ciudad rusa de San Petersburgo se estrellara el sábado por la mañana 23 minutos después de despegar de la localidad turística de Sharm el-Sheij, en el mar Rojo, fue un factor externo cobra cada vez más fuerza.

El vicepresidente de la compañía aérea rusa Kolavia, Alexander Smirnov, aseguró hoy que sólo “un impacto externo” podría haber causado el accidente que causó la muerte de los 224 ocupantes.

“Descartamos un fallo técnico del avión o un error del piloto”, dijo Alexander Smirnov, subdirector general de la aerolínea Metrojet. “La única explicación posible podría ser un impacto externo en el avión”.

«No hubo una combinación de fallos en el sistema que pudiera haber causado la destrucción del avión en el aire», dijo Smirnov, citado por la agencia de noticias Interfax.

El trayecto que recorría el avión. (Flight Radar)

La tripulación de la nave no emitió ninguna llamada de emergencia, subrayó el vicepresidente de la compañía aérea. «Al parecer, toda la tripulación ya no estaba en condiciones de trabajar cuando ocurrió la catástrofe», agregó. Y dijo que “todo indica que desde el principio la tripulación perdió el control total del avión»,

Según Smirnov, el avión del tipo Airbus A321 perdió velocidad enormemente en menos de un minuto y descendió fuertemente. Perdió 300 kilómetros por hora en velocidad y 1,5 kms en altura en un minuto antes del impacto.

El jefe de la Agencia Federal de Aviación rusa, Alexander Neradko, dijo el domingo que el gran radio en el que se hallaron piezas de la aeronave indica que se desintegró mientras volaba a gran altura. No realizó comentarios sobre la posible causa del choque, citando una investigación en marcha.

Expertos sostienen que, cuando un avión estalla en el aire, podría deberse a uno de estos tres factores: un fenómeno climático devastador, una colisión en el aire o una amenaza externa, como una bomba o un misil.

Sin pruebas de que pudiesen haberse dado alguno de estos factores, Todd Curtis, ex ingeniero de seguridad de Boeing, dijo que investigadores buscarán causas menos habituales como un incendio a bordo o un fallo estructural causado por la corrosión.

Un grupo local asociado a la milicia radical Estado Islámico (ISIS) dijo que sus insurgentes “derribaron un avión ruso sobre el estado del Sinaí con más de 220 cruzados rusos a bordo”. El grupo combatiente no respaldó con pruebas su afirmación.

Fuente: Agencias – Clarin