Mundial de Rugby 2015

Desde las 17, en el estadio Olímpico, los argentinos buscarán el tercer puesto ante Sudáfrica.

Será la última función. Pero no será una más. En absoluto. Los Pumasbuscarán cerrar un gran Mundial de la mejor manera: derrotando a Sudáfrica y subiéndose al podio. En esta nueva intromisión que hicieron en la mesa de los grandes en Inglaterra 2015 habrá tres lugares principales y el seleccionado argentino quiere (puede hacerlo y debe intentarlo) quedar apenas detrás de los All Blacks y de los Wallabies, cuyo orden se definirá mañana con la gran final del torneo en Twickenham. Será a las 20 (las 17 de Argentina, transmiten ESPN2 e ESPN+) en el Olímpico, un estadio que desde ayer quedó más cerca -geográficamente hablando- porque Los Pumas se mudaron al Marriott West India de Canary Wharf , en Londres, y dejaron al menos por 48 horas el lejano Oatlands Park.

Antes de hacer un análisis de lo que deberán hacer Los Pumas para conseguir su segundo triunfo consecutivo ante los Springboks (lo hicieron por primera vez en la historia en el último enfrentamiento entre ambos, el 8 de agosto pasado en Durban), habrá que tener en cuenta el factor físico y, sobre todo, el anímico. Que vale para los dos, por supuesto. Porque tanto a los argentinos como a los sudafricanos les dolió muchísimo perder sus respectivas semifinales ante Australia y Nueva Zelanda. Saber que se estuvo a sólo 80 minutos de la final, del partido más importante del mundo y que no se logró el objetivo, desmoraliza a cualquiera. Por eso el equipo que más recuperado esté en ese aspecto tendrá un handicap a favor.

Ahora, a lo más táctico-estratégico de un choque tremendo…

La defensa. Para Los Pumas lo más importante será resistir el predecible pero muy potente ataque de los Springboks. Lo dijo su capitán Victor Matfield: «Quiero que los equipos vuelvan a tenerle miedo a Sudáfrica». Esa declaración y los titulares que designó Heyneke Meyer hablan a las claras de que ahora los bicampeones del mundo no consideran al partido como poco importante.

Las pelotas de aire. Al igual que contra Irlanda, cuando los Springboks no puedan entrar en la defensa argentina golpeando, seguramente patearán y ahí será donde deberá aparecer el segundo desafío de Los Pumas que será poder recibir correctamente los kicks altos del genial Willie le Roux y jugar con rapidez antes de que se orden la defensa sudafricana.

El ataque. La primera obligación pasará por la obtención. El scrum sin Agustín Creevy y Marcos Ayerza y el line con el propio Matfield del otro lado serán formaciones muy difíciles para Los Pumas. Pero luego de obtener la pelota desde allí, desde aquellas pelotas altas o de pelotas recuperadas, habrá que darle mucha dinámica al juego armando estructuras y recuperando la precisión de partidos como el de Irlanda en situaciones de contacto y presión (eso también se hizo muy bien en Durban, por ejemplo). El nuevo desafío será lograr puntos luego de generar los quiebres porque a Australia se lo superó 11 veces en ese aspecto y sólo terminó en puntos el primer break de Marcelo Bosch (tres, de penal). El resto de los quiebres se diluyó en errores o rucks demasiado lentos que permitieron la reorganización de la defensa Wallaby.

El clima. No hay que dejar pasar por alto el hecho de que pueda llover como está anunciado. Eso favorecerá al equipo que no querrá jugar. Claramente desde hace tiempo ese equipo no es Argentina…

Fuente: Clarin