El Rey Sol, que ya se encuentra hospedado en un hotel de Puerto Madero, tuvo su lista de exigencias para sentirse a gusto.

Ya inició la cuenta regresiva: anoche, tras su presentación en el estadio Orfeo de Córdoba, Luis Miguel se subió a su avión privado y partió rumbo a Buenos Aires para preparar los shows que brindará este viernes y sábado en GEBA.

El cantante se encuentra alojado en una suite del Faena, en Puerto Madero. Y, claro, antes de pisar suelo porteño hizo entrega de una lista de exigencias para poder sentirse a gusto durante su estadía. Como primera medida, solicitó que su habitación se encontrara climatizada -más bien fría, porque el Rey Sol no es muy amigo del calor- y completamente a oscuras, como para poder descansar sin intrusiones de ningún tipo.

¿Qué más pidió? Agua Evian y champán a discreción, mucha fruta y velas aromáticas de vainilla en el hotel y en su camarín. También exigió un auto completamente blindado para trasladarse del hotel al estadio.

Fuente: La Nacion