Son los departamentos de 2 y 3 ambientes, de hasta 50 metros cuadrados. Por el alto costo de los créditos, crece la demanda. Y el incremento supera al del índice de precios de la Ciudad y al de salarios que mide el INDEC.

Los contratos de los alquileres de departamentos de entre 2 y 3 ambientes se renovaron con un incremento promedio del 34,5% en la ciudad de Buenos Aires. Son datos relevados por el Gobierno porteño y comparan los valores de agosto de 2015 con respecto a un año atrás.
El aumento promedio fue superior al índice de precios que mide la Dirección de Estadísticas de la Ciudad, que para ese mismo período resultó de 24,8%. La renovación de los alquileres superó, incluso, al índice de salarios que, para el INDEC, fue del 29,6%. Así, el costo de un alquiler está captando una porción mayor de los ingresos familiares.

La presión sobre los precios de los alquileres tiene varias explicaciones: como no hay crédito para vivienda, son cada vez más las familias que se suman a la demanda. Pero además, por el parate de la construcción, se incorporan menos unidades al mercado de renta. Es decir, la demanda crece más rápido que la oferta. «Vivimos con inflación. Pero a eso se le suma un desfasaje entre la oferta y la demanda que tiene que ver con el tipo de unidades que se construyeron en los últimos años, muchos departamentos chicos y concentrados en pocos barrios, como Palermo, Caballito o Villa Urquiza. Ahora faltan departamentos más grandes, para las familias, y en más barrios. Creo que esto, más la falta de crédito, hará que en el corto plazo la tendencia de suba de los alquileres se mantenga o hasta se acentúe», aseguró José Rozados, de la consultora Reporte Inmobiliario.

Si los valores no suben más es porque el aumento de las expensas les pone un freno a las pretensiones de los propietarios. Los costos de mantenimiento de los edificios (salarios y seguridad, sobre todo) son un contrapeso cada vez más fuerte y ocupan una parte mayor del gasto general en vivienda. Este fenómeno impacta tanto en propietarios como inquilinos.

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El otro gran problema es la falta de créditos hipotecarios accesibles. Hoy, la cuota que se paga por un préstamos puede ser el doble o el triple de lo que cuesta un alquiler, y así mucha gente se ve obligada a seguir siendo inquilinos. Los pocos programas que apuntan a la cuestión de la vivienda, como ProCreAr del Gobierno nacional o el plan de créditos Primera Vivienda del Gobierno porteño, no alcanzaron todavía una masividad significativa, lo mismo que la línea de préstamos que tiene el Banco Ciudad para facilitarles a los ciudadanos el acceso a los alquileres. Otra estadística plantea esta situación: si bien es cierto que las escrituras en la Capital Federal aumentaron en julio un 31% respecto del mismo mes del año pasado, el 58% de las compraventas concretadas fueron por las propiedades de los segmentos más caros, de $ 500.000 para arriba, es decir, que quienes compraron fueron los inversores y no las familias de clase media que necesitaban una casa.

El documento que difundió el organismo de estadísticas porteñas toma como referencia departamentos de dos y tres ambientes, de hasta 50 metros cuadrados. Señala que:
Los precios de alquileres más elevados se registraron en Palermo (donde una unidad de 50 m2 promedió $ 6.427), Recoleta ($ 6.101), Retiro ($ 5.960) y Núñez ($ 5.810).
Núñez, con un variación interanual del 45,7% fue el barrio de mayor incremento en la Ciudad; en tanto, Retiro, Balvanera, Flores y Almagro también registraron importantes aumentos (todos mayores al promedio porteño).

Palermo, Recoleta, Belgrano, Caballito, Villa Urquiza, Núñez y Almagro concentraron más de dos terceras partes de la oferta de superficie y de unidades en alquiler en la Ciudad en agosto de 2015.
En ese marco, para agosto de 2015 la tasa de recupero de la inversión correspondiente a una unidad promedio de 2 ambientes usada (en base a 50 m2) era de 27 años.

Los inquilinos piden alguna solución. «Hace falta crear una autoridad de aplicación para regular los alquileres, como en otras partes del mundo, y también que sirva para resolver controversias. También se necesitan más créditos y planes de vivienda para que los inquilinos puedan acceder más fácilmente a una propiedad. Hoy es cierto que no hay suficiente oferta, cuesta encontrar departamentos buenos de 70 u 80 metros cuadrados», afirmó Ricardo Botana, presidente de la Unión Argentina de Inquilinos.

Fuente: Clarín