El legislador Jorge Selser, de Proyecto Sur, debió prestar declaración indagatoria por una denuncia que arrastra desde 2005, cuando estaba a cargo de Traumatología en el Hospital Argerich. Lo acusan junto a otros médicos de no haberle implantado una prótesis en la columna que le recetó a una mujer que falleció en 2008 en el Ramos Mejía. El descargo del diputado a LPO.

Fuente: La Politica Online

El presidente de la Comisión de Salud de la Legislatura porteña, el médico Jorge Selser, debió prestar declaración indagatoria a principios de octubre por una denuncia que arrastra desde 2005 por supuesta estafa a una paciente que tuvo en el Hospital Argerich, cuando estaba a cargo del área de Columna Vertebral.

La denuncia la inició la paciente Florentina Escobar, que según consta en la causa a la que tuvo acceso LPO, padeció un aplastamiento de la vértebra lumbar quinta con inflamación crónica luego de dar a luz en 1989. Tras una serie de operaciones en el Hospital Rivadavia y en el Fernández, Escobar acudió al Argerich a fines de 2004, donde fue tratada por Selser y los médicos Ezequiel Giménez y Raúl Santibáñez.

Según la causa, el 2 de marzo de 2005 Selser y Giménez le recomendaron para su tratamiento un sistema de caja expansible por vía anterior y emitieron una orden a fin de que se adquirieran los implantes. De acuerdo a la denunciante, “para evitar la dilación del trámite de la adquisición ante el organismo estatal, le recomendaron que la comprara en Medical Trade Group”.

“Giménez le proporcionó el teléfono del representante Emiliano del Bianco, quien le presupuestó el material en $8750 más IVA, pero como Escobar sólo logró reunir $2000 y u$s 2000, lo que sumaba $7860, éste le cobró ese menor monto. El pago se efectivizó el 4 de abril de 2005 y el vendedor le dijo que el sistema sería entregado en el hospital el día anterior a la operación”, detalla la causa.

La causa indica que el 14 de abril de 2005 “Escobar fue sometida a una intervención quirúrgica para implantarle el sistema expansible de vía anterior en titanio original y retirarle el pliff (un dispositivo que se le había colocado en una operación anterior), pero luego tomó conocimiento de que no le habían colocado el implante”.

“Esa noche presentó dificultades para respirar y fue asistida por el médico de guardia y Ezequiel Giménez, quienes dieron a entender que no había nada más que hacer”, dice la denuncia y agrega que “al día siguiente Giménez fue a ver a Escobar y le dijo `ah, todavía estás viva. Sos fuerte´, poco después fue dada de alta”.

Escobar fue operada en el mismo hospital el 9 de agosto de 2006, luego de conseguir que la provincia de Buenos Aires le cubriera un sistema de fijación por vía posterior y liberación. Pero el 20 de febrero el cuadro se agravó y los médicos Raúl Santibáñez, Jorge Plos y Donato Spaccavento indicaron una nueva intervención para implementarle un neuroestimulador, pero debido a los $80.000 de costo y la desconfianza que dichos profesionales le produjeron, Escobar dejó de atenderse con ellos.

La paciente concurrió en junio de 2008 al hospital Ramos Mejía, donde fue operada el 12 de diciembre de ese año. A raíz de una complicación surgida en el quirófano, Escobar sufrió una hemorragia que la llevó a la muerte al día siguiente.

La denuncia

Luego de su primera operación en el Argerich en abril de 2005, Escobar inició una causa por estafa contra los médicos Selser, Giménez y Santibáñez y Del Bianco, de Medical Trade Group.

La denuncia tuvo un fallo adverso en primera instancia. Como el delito de estafa tiene una pena máxima de seis años, el juez de instrucción subrogante Rodrigo Pagano Mata sobreseyó a los acusados entendiendo que la causa había prescripto el 14 de abril de 2011, seis años después de la operación.

Pero luego de un recurso de apelación interpuesto por el fiscal interino de la Fiscalía de Instrucción nº 17, Marcelo Eduardo Munilla Lacasa, la Cámara revocó el fallo y lo devolvió a primera instancia para que se les tomara declaración indagatoria a los acusados.

El fiscal alegó que la prescripción debía suspenderse mientras uno de los partícipes en un delito esté ejerciendo la función pública. Y en la resolución que firmaron los camaristas Marcelo Lucini, Mario Filozof y Ricardo Pinto, se señaló que “los médicos que prestan tareas en hospitales dependientes del Estado revisten la condición de funcionario público”.
Además, Munilla Lacasa agregaba que “la historia clínica de Florentina Escobar (…) -la que motivó la operación cuestionada y en donde se encontraban elementos de suma importancia para la investigación- se la había llevado uno de los imputados, la tuvo consigo un año y luego la devolvió, recibiéndose en el juzgado sin foliar”.

La causa tuvo un nuevo capítulo en las últimas semanas. Selser prestó declaración indagatoria el pasado 4 de octubre en la secretaría 113 del Juzgado Criminal de Instrucción nº4, interinamente a cargo de Gustavo Miguel Pierreti.

El descargo de Selser

En su declaración, el legislador admitió que participó de la operación y que conocía a Medical Trade Group y a Emiliano Del Bianco, pero negó haber haberle recomendado a Escobar que se dirigiera a esa empresa para comprar el implante.

“La paciente ya venía con la experiencia del Hospital Fernández y dijo que no quería esperar más tiempo para conseguir la prótesis, que se iba a encargar ella de comprarla”, aclaró Selser.

Selser agregó que después de la operación se reunió con Escobar y su hijo y con el doctor Jorge Plos y allí le dijeron a la paciente que debía concurrir a la ortopedia a reclamar la devolución del dinero por la prótesis que había pagado y no se le había podido colocar. El hijo de Escobar entendió y Selser pensó que ya se había resuelto el tema.

Además señaló que no entendía por qué si Escobar dudaba de él y el resto de los médicos que habían intervenido, se sometió a una nueva operación por Giménez y Santibáñez en 2006. Y agregó que no entendía la razón de toda la denuncia “ya que los médicos nada tienen que ver con la adquisición de las prótesis ni mucho menos con lo que cobran las ortopedias por ellas.

En diálogo con LPO, Selser confirmó su versión de los hechos que ya había plasmado en la declaración indagatoria del pasado 4 de octubre. “Nada de lo que dice es cierto”, señaló Selser en referencia a la denuncia de Escobar y explicó que la causa “la agarró algún abogado que quiere sacar plata”.

“No vendimos ni recibimos la plata de la prótesis”, indicó el legislador y agregó que “la ortopedia la llamó (a Escobar) para devolverle la plata”.

El legislador agregó a LPO que luego de la segunda intervención quirúrgica en el Argerich, le habían dicho a Escobar que no volviera a operarse puesto que su vida corría peligro. Y que la paciente no hizo caso y falleció a causa de una nueva intervención en el Ramos Mejía.

Con respecto al trámite de la causa, Selser afirmó que “no estamos imputados en la causa” y que “sólo fue una indagatoria”. “Atrás de esto hay una intención de querer ensuciarme”, concluyó el ex compañero de fórmula de Fernando “Pino” Solanas.

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