Donda, Alfonsín, Prat Gay, Ciciliani y Tumini, entre otros dirigentes, se reunieron para hablar del tema con monseñor Lozano, presidente de la Pastoral Social.

Los diputados y dirigentes políticos Victoria Donda (Libres del Sur), Alicia Ciciliani (socialismo), Virginia Linares y Cristina Calvo (Gen), Ricardo Alfonsín (UCR), Alfonso Prat Gay (Coalición Cívica-ARI), María Elena Barbagelatta (socialismo) y Humberto Tumini (Libres del Sur), se reunieron con monseñor Jorge Eduardo Lozano, obispo de Gualeguaychú y presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, para intercambiar información sobre el conflicto que está viviendo la comunidad Qom La Primavera de Formosa.

Participaron también del encuentro Lía Zervino (Comisión Nacional de Justicia y Paz) y Pbro. Adalberto Odstricil (secretario de la CEPAS).

Entre los puntos tratados, se conversó sobre el hostigamiento y agresiones sufridos por la comunidad en el marco de lo que denunciaron como “una fuerte inseguridad y ausencia del Estado”; el reclamo por la devolución de sus tierras; la falta de documentación de identidad —que no los considera ciudadanos— les impide recibir los beneficios universales fijados por los distintos niveles de gobierno; la falta de reparación a las víctimas de la brutal represión policial, algunas de los cuales tienen heridas de gravedad y permanecen aislados; la carencia de asistencia sanitaria agravada por la falta de un intérprete que ayude en la comunicación y el intento de perjudicar y apartar de la comunidad al cacique Félix Díaz quitándole todo tipo de asistencia.

Luego de la reunión, Victoria Donda agradeció “enormemente” a la Iglesia y a la Pastoral Social en la persona de monseñor Lozano que “nos escucharon ante esta situación tan preocupante que va mucho más allá de una disputa económica. La comunidad Qom de La Primavera en Formosa y muchas otras sufren hambre, desnutrición y abandono”, dijo.

Alfonso Prat Gay, a su turno, puntualizó que “en la Argentina no solamente están desprotegidos los Qom, hay más de un millón de personas en esa condición. La Iglesia tiene una función subsidiaria del Estado porque independientemente de las cuestiones jurídicas, hay que hacer un trabajo humanitario”.

Finalmente, monseñor Lozano sostuvo que “uno de los problemas más acuciantes para resolver es la extrema pobreza en la que viven estas comunidades aborígenes. El precio creciente de la tierra, el relevamiento demorado de las mismas, la marginación, el racismo y los prejuicios, la exclusión y la violencia son las grandes temas pendientes”.

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