La soja volvió ayer a repuntar a nivel mundial, de la mano de una renovada preocupación por la sequía que afectaría a las cosechas en la Argentina y Brasil, que estarán disponibles desde marzo, mientras que a nivel local la escasa disponibilidad de la cosecha vieja y las necesidades de las fábricas llevaron a la oleaginosa a un nuevo récord, al cotizar en Rosario entre $ 1.370 y $ 1.400 la tonelada de entrega inmediata.

En ese marco, los futuros en Chicago cerraron con alzas en torno a 1,3% para las posiciones más cercanas. Así enero terminó en u$s 476,9 la tonelada, mientras que marzo -cuando se inicia la disponibilidad de la cosecha de América del sur- se posicionó en u$s 482,5 la tonelada, luego de haber escalado hasta u$s 488,5, el mayor valor desde el pasado 12 de noviembre.

La incertidumbre sobre los eventuales daños que pueden sufrir los cultivos de soja y maíz en la Argentina y Brasil, como consecuencia de la fuerte sequía que ya afecta a las principales áreas productivas, llevó a los inversores y fondos especulativos a tomar posiciones tras semanas de repliegue en los principales mercados de materias primas.

En ese marco, al 12 de diciembre, el último reporte oficial, los fondos especulativos tenían comprados en Chicago 211.000 contratos, lo que marca un récord histórico, con posiciones tomadas por casi 29 millones de toneladas de la oleaginosa.

No obstante esas compras e informes climáticos globales que dan cuenta de que la sequía se profundizará en los próximos meses, vitales para el desarrollo y rinde de la soja, todavía no hubo cambios en las estimaciones de producción final, que se ubican entre 49 millones y 52 millones de toneladas, según quién sea el pronosticador.

En Rosario, las alzas externas contagiaron a la exportación, que llegó a pagar entre $ 1.370 y $ 1.400 la tonelada de soja disponible por lote importante. La Bolsa de Comercio rosarina informó que a esos valores se relevaron negocios por 10.000 toneladas, el doble de lo que se había comerciado en recinto el viernes último.

Aunque el número está lejos de los máximos de operatoria diaria -100.000 toneladas en junio-, la escasa disponibilidad del poroto, por razones estacionales, hace que el volumen no sea despreciable.

Cálculo optimista

A pesar de los alertas por el clima que puede diezmar, como sucedió en 2009, la producción granaria argentina 2010/11, la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES) sostuvo que la campaña registrará una producción total de 98 millones de toneladas, «la máxima en la historia».

El informe remarcó que el ciclo previo terminó con una cosecha de 92,3 millones de toneladas, la tercera más alta de la historia local, con una producción récord de soja, de 52,7 millones de toneladas, y de maíz, con 22,7 millones de toneladas.

La cosecha 2010/11 alcanzaría 98 millones de toneladas de granos y se convertiría en la máxima de la historia, estimó IES. «La proyección para la campaña 2010/11 estima 65% del área sembrada de granos oleaginosos (60% de soja y 5% de girasol) y 35% de cereales (14% de trigo, 10% maíz, y el restante 11% se divide entre varios cereales)», apuntó el informe.

Y completó que «los mayores precios de la soja, que alcanzó máximos precios históricos en los últimos años, y generó mayores ganancias para los productores, impulsaron el aumento del área sembrada de dicha oleaginosa»

Fuente:InvertirOnLine

Por Marta

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