El Gobierno nacional enfrenta el problema del monumental gasto público con una similar presión tributaria que supera la media para Sudamérica que oscila el 20%. El año cierra con un récord en la materia del 37% del PBI y se viene un 2013 electoral donde el gasto se acrecienta conspirando contra el repunte de la inversión. “En poco menos de una década, el kirchnerismo aumentó las erogaciones federales en nada menos que 9,4 puntos del producto”, estima Federico Muñoz y Asociados.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- Señalábamos el domingo 16/12 en Urgente24 que el repunte de la inversión en 2013 sería insuficiente, a pesar de que se esperaba una buena cosecha y la reactivación del crecimiento de Brasil. Entre las causas de esa insuficiencia mencionábamos a la inflación por encima del 20% anual (para las consultoras privadas arriba del 30% en algunos casos), el déficit fiscal financiado con el Banco Central, los desincentivos para la inversión extranjera directa, el retraso de tarifas cuyo costo creciente es absorbido por el Gobierno Nacional, el déficit estructural en las provincias, el desdoblamiento cambiario, las restricciones a importar capital e insumos y la presión tributaria por las nubes como algunos de las adversidades que afectan al gasto en capital.

Sobre el último punto se confirman los números que se avizoraban en el último semestre del año: La presión tributaria argentina supera con mucho la media de la región (que oscila el 20%) al ubicarse en el 37% del PBI, un nivel récord que para el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) y la consultora Federico Muñoz y Asociados –citados este unes 17/12 por el diario El Cronista- se debe al salto en las erogaciones estatales de la última década en los subsidios a las empresas uno de los pilares fundamentales.

Iaraf redactó un informe que da cuenta de que el aumento de la presión fiscal refleja que el objetivo de suficiencia, es decir recaudar recursos para el financiamiento del gobierno, es el primordial del sistema tributario argentino, por sobre los objetivos de eficiencia y equidad.

La entidad que dirige Nadin Argañaraz, señala que la presión tributaria efectiva (recaudación en porcentaje del producto) alcanzó en el 2011 35% del PBI, 54% más alta que la de 2000. En ese marco, sostiene que 2012 cerrará con una presión fiscal en nuevos máximos: en torno a 37%, que podría llegar a 39% si se computa el impuesto inflacionario.

En ese marco Iaraf atribuye el aumento de la presión tributaria en la última década, esto es durante el gobierno kirchenrista, a los Derechos de Exportación, el Impuesto al Cheque y a los Ingresos Brutos.

Por su parte, Federico Muñoz (de la consultora Federico Muñoz y Asociados) indica en su panorama semanal que el gasto público federal pasó de 12,9% en el segundo trimestre de 2003 (inicio de la era kirchnerista) a 22.3% en el tercer trimestre de 2012. “En poco menos de una década, el kirchnerismo aumentó las erogaciones federales en nada menos que 9,4 puntos del producto”, puntualiza.

Indica que el salto en las erogaciones se explica por ítems como la Asignación Universal por Hijo (AUH), la ley de Financiamiento Educativo o la virtual universalización de la jubilación básica, o los programas de generación de contenidos televisivos. “Pero todas juntas llegan a explicar la mitad del fenomenal aumento del gasto en la era K”. Al respecto, enfatiza “el festival de subsidios, hoy en 3,6% del PBI” es el principal factor que explica el crecimiento del gasto en los últimos diez años.

En noviembre pasado, el Instituto para el Desarrollo Social Argentino advirtió que «el problema no es el tamaño del gasto público sino la falta de sentido estratégico y las deficiencias en su gestión. Para legitimar la alta presión impositiva se necesita un razonable rendimiento social en el uso de los fondos públicos», en el marco de una presión tributaria que creció 8 puntos del PBI y el gasto lo hizo en 12 puntos del PBI.

El campo padece también esta situación: En mayo, la presión tributaria y descuentos comerciales que pagan un productor bonaerense se llevaban el 84 por ciento de sus ingresos, y representa el pago de erogaciones anuales por 3.392 pesos por hectárea, según informó el Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola.

Brasil tiene un problema similar en cuanto a la presión tributaria. Se escandaliza la prensa de ese país pero acotan al pasar algo que debería provocar conmoción en la Argentina: solo supera a Brasil… la presión tributaria argentina.

Fuente: Urgente24