El abogado de los familiares de las víctimas del odontólogo Ricardo Barreda aseguró hoy que el cuádruple homicida que ayer fue beneficiado con la libertad condicional “debía morir en la cárcel, pero quedó en libertad por los malos jueces”.

El abogado Horacio González Amaya sostuvo que el homicida de su mujer, de su suegra y de sus dos hijas “fue condenado a reclusión perpetua más accesoria por tiempo indeterminado” pero la Corte Suprema de Justicia de la Nación “dejó sin efecto la discriminación entre prisión perpetua y reclusión perpetua que es lo que habilita a Barreda a tener una libertad condicional”.

Dijo que, a esto se suma la decisión de la Suprema Corte de la provincia de Buenos Aires “que dejó sin efecto la accesoria por tiempo indeterminado”, que le impedía poder salir en libertad y lo obligaba a purgar la pena en prisión hasta su muerte.

“Ahora Barreda está en la calle por una inadecuada forma de mirar el derecho que ha llevado a aumentar la inseguridad”, se quejó el letrado, que, no obstante, admitió que “la decisión de los jueces se ajusta a derecho”.

Consideró que “Barreda es un hombre eminentemente peligroso” y recordó que, en su momento, el Servicio Penitenciario Bonaerense informó que “no estaba en condiciones de estar en circulación”.

González Amaya señaló que el odontólogo fue sometido a un sinnúmero de pericias que determinaron que “no es un loco y también se le realizó una prueba cromosómica para determinar si hay algún componente genético, pero tampoco es el caso”.

Por último, el abogado lamentó que “no hay forma posible para revertir la libertad condicional” por cuanto “habría que revertir la doctrina de la Corte Suprema, de la Suprema Corte y la aritmética porque esto también es una cuestión de cálculo”.

Fuente: La Capital

Por Leo

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