Tuvo repercusión mundial cuando la Justicia la declaró «persona no humana», tras un hábeas corpus. Tienen previsto llevarla a una reserva para chimpancés en Brasil.

La orangutana Sandra, del Zoo porteño, se hizo famosa no solo en argentina, sino a nivel internacional, cuando por un hábeas corpus que presentó una ONG, fue declarada «persona no humana». Así se buscaba mejorar las condiciones en las que vive en cautiverio. Y la buena noticia finalmente llegó: se estima que dentro de pocos meses podrá mudarse a un santuario en Sorocaba, a 100 kilómetros de San Pablo.

Sandra vive desde hace más de 20 años en el Zoológico de la Ciudad es representada civil y penalmente en causas por la posible comisión de actos de crueldad en su cautiverio.

La Asociación de Funcionarios y Abogados por los Derechos de los Animales (Afada) es la que la representa. Desde allí dijeron que «la buena noticia es que los directivos del santuario están dispuestos no sólo a recibir a Sandra, sino también a afrontar los gastos de su traslado y atención. Tenemos esperanza de que antes de fin de año se pueda resolver la situación», según publica hoy el diario La Nación.

A fines del año pasado, la Sala II de la Cámara de Casación Penal aceptó un habeas corpus para que Sandra pueda vivir en libertad. Y en el fuero civil, la jueza porteña Elena Liberatori debe resolver si ordena o no la liberación de la orangutana, que con la notificación que recibió del santuario habría obtenido un paso muy importante.

Sandra nació en 1986, en Alemania, y llegó al Zoo porteño en 1994. En los últimos días comenzó un gran debate sobre el futuro del Zoo porteño. Por un lado en la Legislatura se presentaron proyectos de ley para convertirlo en un jardín ecológico y un espacio de concientización.

Al mismo tiempo, como publicó hoy Clarín, sus empleados denunciaron ayer que falta mantenimiento y es inseguro para animales y visitantes, y piden también una profunda transformación.

Fuente: Clarín