El grupo que aglutina a los movimientos opositores sirios y el de los desertores del Ejército que llevan adelante una lucha insurgente contra las fuerzas de seguridad de Siria anunciaron este viernes un acuerdo para trabajar juntos en busca de derrocar al presidente Bashar Al Assad.

En el décimo mes de una violenta revuelta, el Consejo Nacional Sirio (CNS), formado por decenas de grupos opositores a Al Assad, alcanzó un entendimiento con el llamado Ejército Libre Sirio (ELS), formado por soldados sunnitas facciosos que se sumaron al levantamiento contra el gobierno alawita de Al Assad.

El presidente del Consejo Nacional Sirio, Burhan Ghalioun se reunió el jueves con el comandante del ELS, Riad al Asaad, que dirige a sus hombres desde Estambul, informó este viernes el CNS en un comunicado.

Su estrategia se centrará sobre todo en lograr que más soldados deserten del Ejército y se pasen a las filas opositoras, agregó el comunicado, citado por la agencia de noticias DPA.

La oposición convocó además para este viernes manifestaciones en todo el país en apoyo del Ejército Libre. Según fuentes opositoras, unos 40.000 soldados desertaron ya del Ejército de Al Assad desde el inicio de la crisis.

La ONU estima que más de 5.000 personas murieron en la revuelta, que se volvió más violenta con la aparición en escena de una insurgencia armada formada al parecer mayormente por el ELS.

Ante la convocatoria de manifestaciones, el gobierno sirio destacó tropas y tanques a las afueras de Damasco, según informaron a DPA activistas con base en Líbano.

Según esos activistas, las fuerzas sirias mataron al menos a siete personas: dos en Hama, en el centro-norte del país, tres en la ciudad de Homs y dos en las afueras de la capital, Damasco.

Por otro lado, un equipo de la televisión francesa France 2 que viajó a Siria repatrió este viernes el cuerpo del periodista galo Gilles Jacquier, quien murió el miércoles en un ataque en la ciudad de Homs mientras cubría una marcha a favor de Al Assad.

En París, la Justicia francesa ordenó que se practique una autopsia al cadáver y anunció la apertura de una investigación.

El gobierno afirma que Jacquier fue atacado por los mismos «terroristas» a los que atribuye la revuelta desde el inicio de la crisis, una postura en la que insiste desde la comisión de tres atentados suicidas en Damasco desde el mes pasado.

Los opositores acusan al régimen de haberlo «liquidado» y de estar detrás de los atentados para deslegitimar sus reclamos.

Entretanto, en el seno de los observadores de la Liga Arabe surgió un debate sobre el sentido de su misión en Siria, adonde llegaron el mes pasado para supervisar si el gobierno cumplía con un plan de pacificación interna y evaluar la situación.

El observador argelino Anwar Malek abandonó esta semana su misión denunciando que la iniciativa estaba siendo aprovechada por Al Assad para intensificar la represión.

El jefe de la misión, el sudanés Mohammed al Dabi, denunció anoche que Malek no tiene derecho a hacer esas declaraciones porque los seis días que estuvo en Siria los pasó sin salir de su hotel fingiendo que estaba enfermo.

Télam

Deja una respuesta