El espacio político que resultó la gran sorpresa de la elección en el país helénico no logró superar sus desacuerdos históricos y su rechazo al ajuste tampoco obtuvo la adhesión de los partidos tradicionales.

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INFOnews

Grecia quedó al borde de tener que celebrar nuevas elecciones tras otra jornada de infructuosas negociaciones para tratar de formar gobierno, luego de que los comicios del domingo derivaran en un callejón sin salida que reaviva las posibilidades de una salida del país de la zona euro.

El líder izquierdista Alexis Tsipras, quien presidió las negociaciones de ayer, se reunió con los jefes de los dos partidos más tradicionales de Grecia, pero ambos rechazaron su propuesta de anular los rescates financieros externos y el ajuste atado a ellos por considerar que esto sería catastrófico para el país.

Las negociaciones se hicieron necesarias luego de que ningún partido lograra los votos necesarios para gobernar solo en las elecciones legislativas del domingo, en las que el electorado castigó a los partidos tradicionales ND y PASOK y el 70% del apoyo fue para agrupaciones opuestas al ajuste, como la de Tsipras.

El dirigente, cuyo partido Coalición de Izquierda Radical (Syriza) salió segundo en las elecciones, recibió ayer encargo de formar gobierno luego de que el líder conservador Antonis Samaras, del partido más votado, el pro ajuste Nueva Democracia (ND), hiciera un primer intento el lunes pero sin éxito.

El líder del PASOK, el ex ministro de Finanzas Evangelos Venizelos, será el siguiente en recibir encargo de formar gobierno cuando se reúna mañana con el presidente Karolos Papoulias.

Si Venizelos también fracasa, el mandatario presidirá una reunión entre líderes partidarios que será la última oportunidad de evitar una convocatoria a elecciones el mes próximo.

«Vimos que nuestras propuestas gozan de un amplio apoyo social pero de un débil respaldo parlamentario», dijo Tsipras, de 38 años, a legisladores de Syriza tras reunirse por separado con Samaras, Venizelos y líderes de otras fuerzas.

«No podemos hacer realidad nuestro sueño y formar un gobierno de izquierda», agregó el dirigente anti ajuste, informó la cadena CNN.

Samaras dijo que explicó a Tsipras que su exigencia de que Atenas denuncie los acuerdos crediticios con el FMI y la Eurozona llevará al país a la bancarrota y reiteró que está dispuesto incluso a apoyar a un gobierno de minoría con la condición de que el país permanezca dentro de la moneda común de la Unión Europea (UE).

«Expliqué al señor Tsipras que las condiciones que puso no llevan a una renegociación de la política de rescate, sino a una denuncia unilateral de los acuerdos crediticios y a una bancarrota inmediata del país», dijo Samaras tras su encuentro con el líder de Syriza en Atenas.

«Al repudiar el acuerdo, el señor Tsipras está pidiendo algo que aislará a Grecia. No me está pidiendo que retire mi firma del acuerdo de rescate. Me está pidiendo que acepte la salida de Grecia del euro y la bancarrota del país. No lo haré», agregó.

Dado que el Partido Comunista se niega a sumarse a cualquier gobierno y a que ningún partido quiere conversar con el de extrema derecha Amanecer Dorado, que sacó 21 escaños e ingresó por primera vez al Parlamento, no puede formarse ninguna coalición sin ND.

El PASOK, que junto a ND dominó la política de Grecia durante décadas y aprobó el segundo rescate que recibió el país, este año, sufrió un humillante tercer puesto en las elecciones, su peor resultado desde el retorno del país a la democracia, en 1974, luego de una dictadura de siete años.

Después de reunirse con Tsipras, Venizelos insistió en que es imperativo que Grecia permanezca en el euro.

«El señor Tsipras me pidió si podía considerar la posibilidad de apoyar un gobierno de unidad que congele el proceso del ajuste. Le contesté que el país no tiene tiempo que perder y que no podemos examinar ninguna opción que prolongue la recesión», señaló.

«La vasta mayoría del país desea permanecer en el euro. Una salida del euro resultaría en pobreza generalizada, pérdida del valor de la propiedad, ingreso y perspectivas. Grecia perdería muchas décadas», agregó.

Venizelos, que como todos los otros líderes dice no querer celebrar nuevas elecciones, afirmó que mañana continuará con los esfuerzos para formar gobierno y evitar los comicios.

«Recibiré el mandato y continuaré el esfuerzo porque tenemos una obligación (…) de dar al país un gobierno y darle seguridad y perspectivas», añadió.

En tanto, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, pidió respetar los acuerdos pactados. «Entre Grecia y la eurozona hay un acuerdo. Y Grecia lo debe respetar», aseguró.

La canciller alemana, Angela Merkel, la gran impulsora de la política anticrisis europea centrada en el ajuste, tuvo que salir al cruce de las voces que desde su propia coalición de gobierno amenazaron hoy a Grecia con una expulsión de la eurozona.

«Siempre dije que la superación de la crisis es un proceso largo y agotador. Y siempre quise resolverlo con Grecia como miembro de la eurozona. Nada ha cambiado en esto», dijo la canciller en declaraciones al diario Passauer Neue Presse.

Merkel volvió a pedir a Grecia que cumpla los compromisos de ahorro que adoptó cuando recibió sus rescates de 2010 y 2012.

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, advirtió que el pueblo griego debe decidir si continúa en la eurozona o no. «Si decide no permanecer no podremos obligar a Grecia», consideró.

El mes próximo, Atenas deberá implementar un ajuste de unos 14.500 millones de euros si quiere seguir recibiendo la asistencia financiera externa y superar la crisis de deuda que sufre desde 2009.

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