La economía del Reino Unido salió de la doble recesión más larga en 50 años al crecer uno por ciento entre julio y septiembre, en gran parte gracias al impulso de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos que se realizaron en Londres.

La Oficina Nacional de Estadísticas (ONS) informó que 0,2 por ciento del crecimiento, correspondió a la venta de entradas de ambas competencias deportivas.

Sin cuantificarlo, agregó que los Juegos tuvieron un efecto positivo en otros sectores de la economía como empleo, transporte, hotelería y en el rubro de alimentos y bebidas.

Por otra parte, 0,5 por ciento del aumento está vinculado con que este último trimestre tuvo más días laborables que el anterior, con el que se hace la comparación, ya que en junio hubo feriados por los festejos del 60 aniversario de la asunción al trono de la reina Isabel II.

En total, el crecimiento del uno por ciento marca el mayor aumento trimestral desde el 2007.

El primer ministro, David Cameron, remarcó que “las cifras muestran que estamos en el camino correcto: el desempleo está cayendo, se recortó un cuarto del déficit y se crearon más de un millón de puestos de trabajo en el sector privado”.

En sintonía, el ministro de Economía, George Osborne, comentó que “la debilidad de los datos de la eurozona nos recuerdan que todavía hay muchos retos en el país y en el extranjero, pero si seguimos haciendo frente a nuestras deudas este Gobierno sentará las bases para una prosperidad duradera”.

Varios analistas pronostican que el próximo trimestre, ya sin el viento de los Juegos Olímpicos, la economía volverá a contraerse y el Producto Bruto Interno anual cerrará con números negativos.

La construcción sigue viviendo una situación preocupante y volvió a caer 2,5 por ciento durante este último período, cuando la mayoría de los sectores se mostraron en alza.

Si bien la tasa de desempleo está en el 7,9 por ciento, la cifra más baja en los últimos 15 meses, la mayoría de los puestos creados son a medio tiempo, lo que evidencia la inestabilidad laboral que existe por la crisis.

Más de 1.500 personas se quedaron sin trabajo hoy luego de que la empresa Ford decidió cerrar las plantas que tiene en Southampton y Dagenham, ambas en Inglaterra.

La economía británica empezó a caer en 2008 cuando registró seis trimestres consecutivos de números negativos.

Tuvo un repunte positivo a fines de 2009, pero desde entonces cayó en altibajos con una contracción durante los últimos nueve meses.

Télam

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