Los gremios de la CGT oficialista plantearán que el salario mínimo, vital y móvil debe subir a 2.900 pesos, lo que representaría un incremento del 25%. Será en el próximo Consejo del Salario, donde esperan demostrar que cuentan con una mayoría frente a los sindicatos moyanistas. «Ellos buscarán cualquier excusa para no ir y no quedar expuestos», opinó Oscar Lescano.

La relación entre la Casa Rosada y la CGT oficialista deberá enfrentar sus primeras pruebas de fuego. Es que los gremios encolumnados -al menos, por ahora- detrás de la figura de Antonio Caló exigen algún reconocimiento por mantener una actitud dialoguista y moderada, frente al endurecimiento de las críticas de Hugo Moyano.

Por eso, han solicitado una reunión con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a quien le plantearán nuevamente los temas más calientes de su agenda: minímo no imponible, suba en las asignaciones familiares, deuda con las obras sociales, entre otros.

Temas, por cierto, que también son planteados por el moyanismo. Los dirigentes de la CGT oficialistas esperan un gesto de la Casa Rosada, una concesión sobre alguno de estos temas, para demostrar que ellos sí pueden conseguir lo que el líder de los camioneros no logró.

«Recién estamos abriendo el diálogo con el Gobierno para plantear nuestros reclamos. En las próximas semanas deberíamos pedir reuniones con Echegaray -por el mínimo no imponible- y Manzur -por los fondos de las obras sociales-«, anticipó a LPO un gremialista.

Aunque no era el tema principal a abordar, todos descuentan que en ese encuentro se hable del Consejo del Salario. «Hasta el momento, hay un decreto que está vigente que ya tiene establecidos los nombres de los integrantes sindicales. Es de hace unos cuatro años, cuando la CGT envió un listado y el ministerio de Trabajo los convocó por decreto. Desde entonces, siempre se llama a los mismos», explicó Oscar Lescano, en diálogo con LPO.

Y explicó: «El problema para Moyano es que en esa composición quedó totalmente en minoría. De 16, ahora tendrá cuatro o cinco representantes. Por eso, queremos que se mantenga esa composición. Ellos pedirán 3.500 pesos, nosotros 2.900. No importan las diferencias, porque se resolverán por votación. Y ahí quedará finalmente demostrado que tenemos la mayoría. De todos modos, no creo que vayan. Buscarán cualquier excusa para no ir y no quedar expuestos».

El pedido del moyanismo

«Ya hemos reiterado en los últimos días nuestro pedido de participación en el Consejo del Salario. Y tenemos acordada la cifra que pediremos, que es de 3.500 pesos de mínima. Aún siendo un aumento considerable, creemos que está lejos de lo que en verdad necesita una familia para vivir con dignidad», dijo a LPO Juan Carlos Schmidt, titular de dragado y balizamiento.

Schmidt aseguró que no esperan ningún llamado: «Estamos convencidos de que no nos van a citar. El Gobierno está decidido a aislar a los gremios alineados con Moyano». Y anticipó que tampoco aceptarían concurrir en minoría.

«No lo podemos acepta, en medio de un litigio por la representación de la CGT, frente a otro sector que ni siquiera normalizó su situación. Mi impresión es que solamente llamarán a los gremios que hoy se encolumnan detrás de Antonio Caló. Esto sin dudas terminará judicializándose», advirtió.

El líder de Dragado y Balizamiento confirmó que esta semana lanzarán una campaña de afiches que «inundará» la Ciudad de Buenos Aires para pedir los 3.500 como salario mínimo, vital y móvil. Pero afirmpó que por ahora no evalúan marchas por este tema.

Sobre la reunión que mantendrán con la consultora de Rogelio Frigerio, dijo: «Es una de las tantas que tenemos. No nos interesa quedar pegados a ningún sector político, económico ni mediático. Pero por el momento necesitamos entrecruzar los datos de distintas consultoras para poder saber cuál es el impacto del aumento de precios en los trabajadores. Mientras tanto, ya tenemos un grupo de compañeros que recorre los supermercados para poder obtener información propia».

La Política Online

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