En coincidencia con los gestos que viene teniendo desde que asumió su papado, Bergoglio dio dos nuevas muestras de humildad: se sentó entre personal encargado del mantenimiento del Vaticano, y solicitó reemplazar el trono de oro por un sillón más austero.

Por: INFOnews

Las muestras de humildad por parte del flamante papa Francisco continúan dando qué hablar, pues el mundo se había desacostumbrado a que el Obispo de Roma muestre su costado más humano. Sin embargo, Bergolgio, se empeña en hacerlo: al principio o al final de las misas que oficia con los jardineros del Vaticano y con el personal encargado de la limpieza en la plaza de San Pedro, suele colocarse al fondo de la capilla, como uno más, orando unos momentos.

Por otra parte, pero en la misma sintonía, reemplazó el tradicional trono de oro colocado sobre un atril, en el que solían sentarse los papas, por un sillón tapizado de blanco. Así pudo verse durante la audiencia que mantuvo hoy con embajadores y diplomáticos acreditados ante la Santa Sede.

Además, como se puede ver en las imágenes que llegan desde el Vaticano, no está sobre una tarima, sino a la altura de los demás. Otra muestra de su austeridad.