Muchos creían que su matrimonio con Leo Fariña duraría menos que un suspiro de bebé, pero hoy en día la pareja está más firme que nunca. “Un verano de casados no tiene por qué ser aburrido”, tiró la morocha.

Cuando Karina Jelinek era soltera, el maquillaje y la pintura eran sus mejores amigas y se producía hasta para ir al baño, pero según palabras de ella misma, “no era feliz”.

En una nota con Gente, la esposa de Leo Fariña explicó que reconfirman su amor día a día y que el verano no es un obstáculo para que la relación siga creciendo a flor de piel.

“Me río de los que creían que mi matrimonio no duraría nada. Hay que creer en el amor. Con Leo buscamos fantasías todo el tiempo. No nos hace falta buscar nada, soy una geisha por naturaleza”, deslizó la hermosa morocha.

Más tarde, explicó cómo es vivir un verano juntos. “Salimos y nos divertimos. Un verano de casados no tiene por qué ser aburrido. Es fuerte, pero maravilloso”.

Esperemos que Kari sea viejita y siga con Fariña a su lado, será la muestra de que cuando menos lo esperás, las cosas terminan sucediendo…

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