Mundial de Rugby 2015.El protagonista de una de las imágenes del Mundial, su segundo try a Irlanda, ya piensa en la semifinal del domingo: «No me imagino salir campeón pero, por ahí, sí me imagino ganándole a Australia».

Su foto de la palomita en el cuarto try contra Irlanda, el que definió el pasaporte a la semifinal de Inglaterra 2015, dio la vuelta al mundo. Y los memes, en Argentina, se multiplicaron. “Me dan mucha vergüenza”, confiesa Juan Imhoff. “Sé que son hechos con buena leche y algunos son muy graciosos, como ese de la palomita de Poy…”, asegura el hincha de Central.

A los 27 años el wing de Los Pumas lleva anotados cinco tries en el Mundial (siete si se les suman los dos de Nueva Zelanda 2011), pero no se la cree. Ni un poquito.

-¿Qué se siente después de haber sido el gran protagonista de una de las victorias más importantes de la historia del rugby argentino?
-Hay una frase de mi papá que me la va a decir cuando nos volvamos a ver: “No busques en los diarios lo que no hiciste en la cancha”. Sé que esa foto quedará para el recuerdo y que algún día tomaré conciencia de ese try. Pero por ahora la tengo sólo con una foto.

-Cuándo terminó el partido te felicitó Jonathan Sexton, compañero tuyo en Racing Métro. ¿Qué te dijo?
-Nada. Me lo crucé dos minutos. Me dijo que estaba muy contento por mí, que él me había anticipado esto y que lo saludara a Nico Sánchez, a Tommy Lavanini y a Juan Fernández Lobbe. El lo ama a Tommy; dice que le quiere dar el pasaporte irlandés y que le hace a acordar a O’Connell.

-Hugo Porta le aseguró a Clarín que a cualquier tres cuartos del mundo le gustaría tener tu físico.
-Yo he sufrido mucho con el tema de mi físico porque de chico era muy flaco. Me puse un escudo cuando mucha gente me puso de lado por ese tema. A mí me costó mucho ponerme así y tuve que dejar de lado muchas cosas para agrandarme. Sólo tuve el don de la velocidad o, mejor dicho, mi don fue querer ser rápido. Dejé muchas cosas de lado: amigos, vacaciones, etapas por el hecho de un sueño. Mirá, ayer mi tía, que es profesora de historia, me escribió y me dijo que estaba orgullosa porque de muy chico, cuando tenía 9 o 10 años, a mí me hacían ir a su casa a estudiar historia. Yo no me concentraba y le preguntaba para qué tenía que estudiar historia si yo iba a jugar en Los Pumas.

-¿Y aprendiste historia?
-Sí, de rugby…

Imhoff se ríe de la ocurrencia. Pero no pierde su perfil de perfecto-estudiante-universitario. Podría pasar perfectamente por un abogado o un médico, pero él eligió otro camino. Y no se equivocó.

-¿Están haciendo historia estos Pumas?
-Va a tener que pasar un tiempo para afirmar eso, aunque este equipo le ganó a Sudáfrica por primera vez y logró la primera victoria en el Rugby Championship. Por ahora este equipo tiene una identidad.

-¿Y qué tiene que ver Daniel Hourcade en todo esto?
-Es un ambicioso que arriesga mucho y es un fanático de este deporte. Lo mejor que tiene es que le gusta cometer errores por arriesgar y además tiene un sentido de pertenencia muy grande y un compromiso mucho más grande con este equipo y con el rugby argentino. Siempre se lo ve con buena cara y con ganas de hacer más.

-Muchos de tus compañeros se animaron abiertamente a decir la palabra “campeón”. ¿Vos?
-Yo no me puse a pensar en eso. Sólo pienso en poder ganarle a Australia y eso es lo único que tengo en la cabeza. No me imagino salir campeón pero, por ahí, sí me imagino ganándole a Australia.

-¿Y cómo se le gana?
-Va a ser un partido totalmente diferente con un juego mucho más desplegado y con mucha más dinámica. Tendremos que tener la misma defensa y ahí podremos empezar a lastimarlos porque ellos conservan muy bien la pelota y la juegan muy bien, y si nosotros podemos romperlos con nuestra defensa, este equipo tiene al ataque metido en la cabeza. Como nosotros, Australia fue explotando a medida que pasó el torneo y tiene jugadores como Folau que es un 30 por ciento del equipo porque lo saca del fondo él solo. Estoy seguro que el nivel de alto vuelo lo mostrará acá, en las semifinales.

-¿Por qué son semifinalistas los cuatro equipos del hemisferio Sur?
-Porque hay una diferencia con el resto. Los equipos del Sur no se empecinan tanto con una victoria inmediata sino en cómo la consiguen y en dar un espectáculo.

Espectáculo. Con Imhoff en la cancha, esa palabra está asegurada.

«Si se me pelan los cables, habrá más palomitas», avisa Imhoff, aunque cuenta: «He tenido pesadillas miles de noches en que se me cae la pelota en una situación similar».

-¿Qué pasó por tu cabeza en esa corrida de 30 metros y durante esos seis segundos desde que superaste a Madigan, el último irlandés que te quedaba por delante antes del ingoal en ese cuarto try?
-En ese momento pensé en imágenes del partido y en lo mucho que habíamos sufrido durante todos estos años. Pensé en que por fin podíamos disfrutar algo como equipo.

-Esa foto la dio un extra a la popularidad del equipo que va en alza entre la gente que no es del rugby pero que se volvió a enganchar con el Mundial.
-Pienso que si al rugby argentino le sirve, bienvenida sea la palomita. Si no le sirve, pido disculpas. Mucha gente que no entiende tanto del juego se quedó con esa acción, pero yo la invito a que analice el partido y van a ver que fue mucho más que la palomita. El esfuerzo de los ocho forwards, por ejemplo, fue increíble.

-Entonces, ¿no habrá más palomitas?
-No te lo puedo asegurar. Si se me pelan los cables, habrá más. Ojalá que haya muchas más en realidad (se ríe). Te juro que he tenido pesadillas miles de noches en que se me cae la pelota en una situación similar aunque arriesgar hasta cierto punto está bueno.

-En definitiva, ¿te gustó tu reacción tan espontánea?
-Estuvo bien porque fui yo y estuvo mal porque hay que controlarse ante cualquier eventualidad o error que se pueda cometer en ese momento.

Fuente: Clarin