Amado Boudou tiene varias causas judiciales abiertas. Una de ellas es por enriquecimiento ilícito. El juez a cargo del caso es Ariel Lijo, quien determinó que se debe realizar un peritaje contable sobre los bienes del vicepresidente de la Nación y de las personas que están investigadas como sus testaferros.

Las partes involucradas en el proceso tienen que designar un perito contador para controlar el modo en que se realiza el peritaje por parte del Cuerpo de Peritos Contadores de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Para que un perito comience formalmente a ser considerado en el expediente tiene que cumplir con un trámite burocrático: debe aceptar el cargo ante el juzgado. No alcanza con que un imputado lo nombre, el elegido debe aceptar ante el juez esa nominación.

Lijo intimó a la defensa del vicepresidente para que el contador Eduardo Deahut acepte el cargo como perito. Sin que se cumpla ese requisito, no puede comenzar el peritaje ordenado por Lijo.

Boudou tiene cinco días para que el contador acepte el cargo y además, según explicaron fuentes judiciales, presentar los puntos del peritaje que desea proponer para que se haga el estudio de los bienes.

Uno de los investigados como testaferro de Boudou, su socio José María Núñez Carmona tampoco realizó el trámite requerido para que su perito quede dentro de la causa. La intimación corre también para él.

Fuente: www.diariohoy.net