Empleadas del Fondo Nacional de las Artes increparon al presidente en ejercicio por un recorte de 350 pesos que recibieron por el nuevo decreto de ajuste a estatales. Fue al cruzarlo de casualidad en la calle. Nervioso, Boudou desconoció la medida y le arrebató el celular a una señora que intentó fotografiarlo. “Soy un empleado como ustedes”, se excusó antes de refugiarse en un local de Cardón.

Amado Boudou pasó hoy uno de sus peores momentos como presidente en ejercicio: en plena Recoleta fue interceptado por tres empleadas del Fondo Nacional de las Artes, quienes le reclamaron por un plus de 350 pesos que dejaron de recibir este mes, debido al decreto que le permite al Gobierno eliminar todas las sumas no remunerativas.

Boudou caminaba distendido por la refinada Avenida Alvear, rumbo a un encuentro en el Hotel Haytt, cuando lo reconocieron las empleadas estatales que venías de una asamblea de trabajadores contra los recortes, en la Secretaría de Cultura, ubicada en la esquina del hotel.

Cuando comenzaron a expresarle su malestar por la medida que redujo su sueldo de 3350 pesos a 3000 pesos, Boudou dijo desconoció la medida y cuando observó que una de las empleadas -una señora mayor- tomó su celular para fotografiarlo, perdió la calma, le arrebató el aparato y se refugió en el local de Cardon, ubicado en lo que fue la Mansión Armani, ante la azorada mirada de los atildados vecinos de la Recoleta.

Así lo relató a LPO Graciela Guarido, empleada del Fondo de las Artes y perjudicada por el descuento, que motivó la asamblea de esta tarde, en la que participaron más de 200 trabajadores sobre una plantilla de 1.000.

“Las chicas estaban esperando el colectivo 67 y lo encuentran a Boudou, le dicen que son empleadas del Estado que tienen los sueldos más bajos de la administración y corren el riesgo de cobrar menos. El les dijo que desconocía el decreto y que era tan empleado público como ellas”, narró Guarido.

«Pero vos ganas más», le contestó una de las empleadas que ganan poco más de 3000 pesos. En ese momento, otra de las trabajadoras tomó su celular y trató de sacarle una foto. Fue en ese momento que el presidente en ejercicio perdió la paciencia.

“Boudou le sacó el celular, se lo bloqueó, salió corriendo y se metió en un local de Cardón de la Avenida Alvear, protegido por su custodia”, contó Guarido.

El decreto en cuestión es el 324, firmado por la presidenta y todos sus ministros y ratificado el lunes por la bicameral de Trámite Parlamentario, dominada por el kirchnerismo.

En su artículo 8 establece que a partir del 1 de enero los pagos a los organismos del Poder Ejecutivo Nacional y los organismos descentralizados deberán “readecuarse a los requisitos que establezca la autoridad de aplicación”.

Esta autoridad, agrega luego, la tiene el secretario de Hacienda Juan Carlos Pezzoa, quien durante años estuvo a cargo de informarle el estado de las cuentas públicas a Néstor Kirchner.

Los empleados del Fondo de Cultura de las Artes cobran 3000 pesos y desde hace cinco años complementan ese salario con un aporte remunerativo de 350 pesos que reciben a mitad de mes.

Pero esta vez ese dinero no apareció. “Consultamos al director de administración del Fondo y nos dijo que hasta que Pezzoa no lo informe dejará de pagar esos 350 pesos”, contó Guarida.

Lo mismo ocurriría el mes próximo con muchos organismos e incluso con la propia Secretaría de Cultura, que lidera Jorge Coscia y donde los empleados complementa su haber con 320 pesos.

En defensa de ese aporte, el martes realizarán un “paraguazo” en la intersección de las calles Alvear y Rodríguez Peña, con 320 paraguas abiertos en sinónimo de defensa del aporte de esa cantidad de pesos.

“El vicepresidente a cargo de la presidencia no puede desconocer un decreto de necesidad y urgencia por el que peligran las sumas adicionales de todos los empleados públicos. Eso es lo más indignante”, protestó Guarido.

La Politica Online

Deja una respuesta