Una aventura que casi termina en tragedia.

El 12 de septiembre, Jorge Omar Iza zarpó en su velero “Che Lobizón” desde el Club de Regatas de La Plata, con el objetivo de cumplir un sueño: dar la vuelta al mundo, en solitario y sin escalas. Durante días su travesía se pudo seguir paso a paso por Internet. Pero un inconveniente con su barco provocó que la misión fuera abortada: el domingo fue sorprendido por un temporal y debió ser rescatado.

El hombre de 63 años tenía el sueño de dar la vuelta al mundo, al igual que lo había hecho su ídolo, Vito Dumas. Fue por eso que desde noviembre de 2014 organizó su viaje y preparó el velero que llamó “Che Lobizón” en honor a su fanatismo por el club Gimnasia y Esgrima de La Plata.

Zarpó el 12 de septiembre y sus amigos podían seguir el viaje por la página de Facebook “La travesía del Che Lobizón”. Pero algo salió mal: la hija del navegante se presentó el sábado ante la Prefectura Naval Argentina de La Plata e informó que su papá había quedado a la deriva y estaba pidiendo ayuda a través de un sistema de mensajería.

Prefectura le dio aviso a la Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate Marítimo de Puerto Belgrano. Comenzó así una búsqueda de buques mercantes en las proximidades de la última posición que había informado el velero. Hasta que el domingo al mediodía un buque petrolero lo encontró y lo rescató. Ahora Iza se dirige rumbo a África, donde llegará el 29 de octubre.

En la página de Facebook, contaron que pudieron hablar con Jorge y que les dijo que por el oleaje tan fuerte sufrió la rotura del mástil y otras partes fundamentales del velero. “Sabemos que está bien y que sólo fue un susto”, escribieron sus amigos.

Fuente: Clarin