Lo confirmaron miembros de la Universidad Federal de los Urales. Qué dicen las pruebas científicas.

por Redacción 24CON

El lago Chebarkul, ubicado al sudoeste de Rusia, es el último testigo de la furia interestelar. Es que allí aparecieron restos del meteorito que cayó el viernes en la región de los montes Urales.

El hallazgo estuvo a cargo de un grupo de científicos de la Universidad Federal de los Urales. Según confirmó la agencia de noticias RIA Novosti, la expedición encontró este fin de semana “partículas con naturaleza meteórica” en los alrededores del espejo de agua.

«Acabamos de completar el estudio y se trata de una condrita ordinaria», explicó el especialista Viktor Grohovsky, en alusión a los meteoritos no metálicos que no sufrieron procesos de diferenciación de los asteroides de los que proceden.

Cabe recordar que, según la NASA, el meteorito, de unos 15 metros de diámetro, atravesó la atmósfera terrestre a una velocidad mayor a la del sonido y se desintegró en varios pedazos que recorrieron el firmamento incendiados.

Estos fragmentos se esparcieron sobre tres regiones del país más grande del mundo: Chelyabinsk, Sverdlovsk y Tyumen- y sobre la República de Kazajistán, causando un estallido similar al de un misil y un temblor equivalente al de un terremoto, lo que desató el pánico en la población local.

Fuente: Infonews