Mientras el creador de WikiLeaks permanece refugiado en la embajada ecuatoriana en Londres, crece la incertidumbre sobre si puede ser extraditado a Suecia, a EE.UU, o si finalmente tendrá asilo en Ecuador. El escritor de WikiMediaLeaks, Martín Becerra, analiza el caso en INFOnews.

Por:
Ammiel Elia

Hace dos meses, Julian Assange permanece refugiado en la embajada de Ecuador en Londres y la incertidumbre en torno a su futuro es muy grande. Su defensa, dirigida por el ex juez Baltasar Garzón, sostiene que de someterse a juicio en Suecia, donde se lo acusa por supuestos delitos sexuales, será extraditado a los Estados Unidos para ser sometido a la pena capital.

En este marco, Martín Becerra, quien junto a Sebastian Lacunza escribió “WikiMediaLeaks”, explicó a INFOnews cuáles son las perspectivas de desenlace del caso.

En primer lugar, está la posibilidad de que Inglaterra “proporcione un salvoconducto para que Assange viaje a Ecuador”. Sin embargo, “contra lo que indican la tradición diplomática y la propia convención de Viena”, Londres se niega a hacerlo.

Una segunda opción es que se prolongue indeterminadamente la situación actual, es decir, que “el gobierno inglés no proporcione el salvoconducto y el australiano tenga que estar un larguísimo tiempo en la embajada”. El caso de mayor trascendencia en este sentido es el de dos etíopes que al día de hoy llevan 21 años en la sede diplomática de Italia en su país.

«Publicó material sensible nada menos que de la principal potencia del planeta”

En tercer lugar, existe una alternativa “muy improbable” que implicaría que Inglaterra viole el territorio de la embajada ecuatoriana para capturar al fundador de WikiLeaks. Esa posibilidad fue puesta en consideración recientemente, aunque desmentida por el propio gobierno británico ya que, como indicó Becerra, el problema es que “eso es guerra, es invasión de territorio, y habilita a que cualquier otro país invada, en igualdad de condiciones, territorio inglés”.

Finalmente, existe la alternativa de que Assange decida entregarse a la justicia sueca, lo que, a consideración del periodista sería “literalmente un suicidio”.

“Suecia dijo esta semana que nunca extraditaría a alguien a un país en donde está vigente y se le pueda aplicar la pena de muerte. Pero, yo no estaría tan seguro”, sostuvo Becerra.

En este sentido, el periodista señaló que, en primer lugar, Suecia tiene un convenio de extradición con EE.UU. y, en segundo término, Washington “no vaciló, incluso en este siglo, a la hora de aplicar métodos que son ilegales para mover gente a su territorio y, o bien juzgarla, o bien someterla a torturas sin juicio”.

A través de la plataforma WikiLeaks, el periodista y hacker australiano difundió (y sostiene al día de hoy en forma pública) 250 mil cables sobre las embajadas estadounidenses en todo el mundo. “Ahí hay material muy sensible para la política exterior nada menos que de la principal potencia del planeta”.

En caso de ser extraditado, Assange podría ser juzgado “por delitos de afectación del interés público, difusión de material sensible para la seguridad nacional”, entre otros.

Pero, incluso, podría no ser sometido a juicio, como ocurrió con el militar Bradley Manning, quien, acusado de ser la fuente que brindó la información a WikiLeaks, permanece detenido sin una causa formal hace más de 800 días. “Más de cuatro veces lo permitido por la ley (estadounidense)”, según Becerra.

A su vez, la persecución a Assange puede tener una intención disciplinadora como castigo ejemplar, para amedrentar a “un sector importante del activismo, que no es sólo digital, que tiene un compromiso fuerte con vulnerar los secretos de los gobiernos”, concluyó el escritor de WikiMediaLeaks.

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