Teresa Romero, cuyo caso conmocionó al país, se curó del virus y ahora cuenta su versión de la historia.

Teresa Romero era simplemente una enfermera hasta que le informaron que estaba infectada por el virus ébola. Fue el primer caso local de ébola. El caso no estuvo exento de polémica por el tratamiento de la enfermedad que, inclusive, contó con el secrificio de su perro Excalibur por parte de las autoridades.

Ahora, se conoció que la auxiliar de enfermería se curó completamente del virus y está dispuesta a contar su propia versión de los hechos en una entrevista con el diario El Mundo.

«Yo hice el protocolo como lo hacemos aquí habitualmente», se anticipa en su respuesta ante las acusaciones de las autoridades sobre su responsabilidad en el contagio y niega rotudamenta haberse tocado el rostro tras atender un paciente infectado.

Sin embargo, sigue sin saber porque se produjo el contagio. Romero contó que, cuando asistió con los primeros síntomas al centro de atención, el médico sólo «me mandó paracetamol», a pesar de haber informado que había tratado pacientes infectados con ébola.

Sobre la muerte de su perro, la enfermera dijo que lo considera «un asesinato» y piden que se juzgue a los responsable del sacrifio. «El animal es inocente, qué culpa tiene el animal que está en casa tranquilo y tienen que venir a cogerle y asesinar al perro…», aseguró.

Por último, Romero calificó al consejero de Sanidad de Madrid como un «un irresponsable».

Fuente: www.infonews.com