Los ánimos están caldeados en la casa más famosa: las afrentas entre Emiliano y Gisele durante el fin de semana prepararon el terreno para que el cordobés arremetiera esta vez contra Luz, otra de sus históricas contrincantes dentro de la casa.

Todo comenzó cuando Emiliano se metió en la cama junto a Luz y otros hermanitos, quienes pretendían disfrutar de un reparador descanso. De pronto, el resto de los ocupantes comenzaron a quejarse de «malos olores» y Luz, sin mucha diplomacia, le recriminó directamente al ruludo que se retirara de su cama: «Si querés dormir andate a tu dormitorio. Vos tenés tu dormitorio», acusó la rubia.

Ese fue el puntapié inicial para una discusión que duró varios minutos y que puso en pie de guerra a los dos participantes. Además de ser la otra representante gay de la casa, desde el principio Luz se convirtió en la mejor amiga y confidente de Alejandro, a quien el cordobés siente como su principal rival a la hora de medirse frente al público. La cama fue entonces el territorio que eligió Emiliano para tantear sus fuerzas con una de las representantes que más le preocupa del bando contrario.

Las cartas
Indudablemente, la suerte juega con cartas sin marcar y el azar parece dar resultados, si se quiere, caprichosos. Justamente los dos aliados en la amistad, fueron quienes obtuvieron también la obligación de unirse para complotar en el juego; Alejandro y Luz deberán esta vez ponerse de acuerdo para nominar sin que el resto de los hermanitos lo sospeche.

Gisele, mejor conocida como Chizo, obtuvo la acreditación para votar doble en esta oportunidad. Cuatro votos para el primer elegido y dos para el segundo. Después de su fuerte discusión con el cordobés, ¿Usará este poder para perjudicarlo en placa?

Por último, es Jonatan quién deberá traspasar la mitad de sus votos a otra persona. Cabe señalar que esta carta puede ser un as válido para el debilitado bando de «los pibes», que hasta el momento traen las de perder a la hora de evaluar las expulsiones.

Juan Pablo, el desertor
El caso de Juan Pablo es un caso aparte. Su empecinamiento en auto-nominarse venía molestando bastante ya a sus hermanitos, hasta que él mismo reconoció que si no sale por votación popular, de cualquier manera está decidido a abandonar la casa este próximo domingo.

Su partida, lejos de generar alivio, pone en jaque la tranquilidad de sus compañeros y la estabilidad de todo el juego. De salir por motus propio la producción se vería en la obligación de hacer ingresar un suplente, que por razones obvias, entraría en desigualdad de condiciones.

La casa está caliente y todo puede suceder en la sexta nominación que se sucederá el próximo viernes por la pantalla de Teleocho.

Fuente: La Voz

Por Leo

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